Fundación de la Colonia Ejidal, Por el Maestro Miguel Morales Calleros.

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En artículos anteriores me he referido a la revista Canatlán 1960 editada por el Licenciado Luciano Rómulo Téllez, en el marco de la XI Feria de la Manzana, del citado año.
Además de don Panchito Treviño, don Nayo Vázquez, don Luis Carbajal y don Daniel Nevárez, entre otros, también participó el recordado maestro Miguel Morales Calleros, con el tema de la fundación de Canatlán.
Aquí está:
FUNDACION DE LA COLONIA EJIDAL
Profr. Miguel Morales Calleros.

Al hablar de solicitud, dotación y ampliación de Ejido en Canatlán y en muchos lugares del Municipio, ineludiblemente hay que hacer alusión a una persona que hizo posible, por su decisión, energía, visión progresista y espíritu de mejoramiento la realización revolucionaria de la dotación de un pedazo de tierra para quien la trabaja. Esa persona que para muchos dejar “qué desear” pero que para los desheredados de aquella época, para los humildes peones de hacienda que dejaban su energía en el trabajo y cuyo fruto no aprovechaban; para los medrosos que temían enfrentarse a reclamar su derecho de poseer un pedazo de tierra; para todos ellos fue guía incansable y luchador decidido: Manuel Jiménez Gallegos actual Presidente Municipal.

El año de 1923 fue efectiva la dotación de tierras para el ejido de Canatlán y tenemos a Don Manuel Jiménez como primer comisariado Ejidal. “Como ya teníamos tierra, se nos alcanzó la descabellada idea de que deberíamos pedir agua para sembrar de riego nuestras parcelas y en la venida del Sr. Presidente de la República Don Plutarco Elías Calles le presentamos una solicitud para la construcción de una presa: “La presa de Caboraca”, que en buena hora en el presente año, se nos acaba de conceder su construcción por el C. Lic. Don Adolfo López Mateos Presidente de la República.”

Los nuevos ejidatarios, gente agobiada por la pobreza, la mayoría no tenían casa donde vivir por lo que nació la necesidad de solicitar el fundo legal del Ejido en donde construir casas ya que la población iba en aumento y era necesario buscar nuevos terrenos para fincar. De esta perentoria necesidad nació lo que conocemos por “Colonia Ejidal” que no viene a ser si no una ampliación de la Población de Canatlán.

Sencillamente, “No se tomó Zamora en una hora”. Y en las gestiones para el fundo legal se fueron largos 7 a 8 años y muchos de los ejidatarios perdidas las esperanzas, haciendo un sacrificio, construyeron su casa en donde pudieron. Después de lotificado el fundo legal que tiene una superficie de 80 hectáreas, se fueron vendiendo los lotes sin distinción, a la persona que los solicitara. Cada lote, o sea un cuarto de Manzana (40x40m.) costaba la increíble cantidad de $15.00, razón por la cual, muchas personas compraron una y hasta dos Manzanas.

Las primeras casas construidas en La Colonia Ejidal, fueron las del Sr. Severo Rentería, carpintero de profesión, la de Don Jesús Soto “Barba azul” la de Benito Ávila y la de Ignacio Véliz.

En gestiones que hizo el Ejido para la toma de agua de la presa de La Sauceda por poco les hacen perdediza los papeles y los dejan sin agua, pero como ya no eran los “Tontos de antes” se unificaron firmemente logrando se le dotara al ejido y a la colonia Ejidal con agua de la mencionada presa.

Los hijos de los ejidatarios asistían a la escuela Municipal en donde por aquellos tiempos se aplicaba el método de “La letra con sangre entra” y era visible el mal trato que se daba especialmente a los hijos del campesino, por lo que éstos se abocaron a solicitar a las dependencias respectivas y al Gobierno en particular el establecimiento de una escuela Federal en el núcleo Ejidal para mandar ahí a sus hijos, la cual les fue concedida por el año de 1933.

> todas las versiones que corrían la más común era: “Esa escuela es comunista”. Naturalmente que esas cosas caen por su propio peso y la duda dura mientras la verdad llega y esta Escuela sentó sus precedentes muy bien fundados y con orgullo se afirma haber sido la primera que abarcó hasta el 5o. y 6o. años de la educación primaria. Lleva por nombre el lema del Plan de Ayala del famoso centauro del Sur “Emiliano Zapata” la “TIERRA Y LIBERTAD”, aunque muchos le llaman sencillamente “Escuela Ejidal”.
Aproximadamente en el año de 1940 en la Colonia Ejidal se fueron incrementando los árboles frutales los cuales han tenido una amplia atención, contando esta Colonia de Canatlán con más de 10,000 árboles frutales de diversas variedades, especialmente la manzana deliciosa.
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> Las perspectivas de adelanto de esta Colonia Ejidal son innumerables y podemos citar en primer lugar la electrificación recientemente introducida y que será inaugurada por nuestro conocido amigo y respetable Profesor y Diputado Enrique W. Sánchez quien por sus valiosas gestiones logró que la red eléctrica se ampliara hasta esta Colonia, diciendo: “La Colonia Ejidal también es Canatlán”. La inauguración será el día 12 del mes en curso.
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> Se aprovechará la energía eléctrica, primeramente para desterrar la humareda y olor de nuestro inseparable aparato de petróleo; para mover dinamos que extraigan el agua de las norias y tajos que como maravilla tienen el manto de agua a una profundidad de 4 a 6 metros y algunas norias de 7 metros de profundidad por un metro de diámetro, abastecen, si se quiere, durante las 24 horas del día una bomba de dos pulgadas.
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> La Colonia Ejidal por poseer las huertas más cercanas a la Población, constituye indudablemente dentro de poco uno de los paseos más bellos, pues el verdor de sus huertas, su Escuela escondida entre grandes eucaliptos y moreras y el olor de tierra húmeda que se desprende de sus terrenos recién regados, atraerá sin duda a gentes que deseen cambiar de panorama con sólo unos cuantos pasos más. ¡Conózcala usted!
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> Canatlán, Durango, a 7 de septiembre de 1960.

Hasta aquí lo escrito por el siempre bien recordado Maestro Miguelito.

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