
En el marco de la próxima celebración de la fundación de la ciudad de Canatlán y la fiesta religioso patronal de San Diego de Alcalá y revisando las diversas historias y ensayos que se han escrito sobre esta risueña población no debe pasarse por alto la presencia del llamado Canatlán Viejo, sitio en donde reconocidos investigadores apuntan como el sitio donde estuvo inicialmente la hoy llamada ciudad de las manzanas y la registran como una población indígena en sus comienzos.
El Ingeniero Pastor Rouaix anota en su estudio Diccionario Geográfico, Histórico y Biográfico del Estado de Durango (1946), que la primera misión religiosa de la comarca que formó el municipio de Canatlán se estableció en La Sauceda. Poco tiempo después, por el año de 1585 las familias que se habían establecido en La Sauceda se cambiaron a una cañada inmediata, donde había una antigua ranchería indígena y allí fundaron el pueblo que se llamó Canatlán y hoy se denomina Canatlán Viejo.
De acuerdo a esta investigación, aproximadamente 150 años después, a mediados del Siglo XVIII y debido a que aquel lugar no prestaba suficientes comunidades, el pueblo se cambió a donde actualmente se levanta la cabecera municipal, es decir, esa migración, ese cambio originó la actual ciudad de Canatlán.

Por su parte, el entonces estudiante del Instituto Juárez, Agustín Ruiz Soto escribió en un ensayo titulado “Congreso Mexicano de la Historia, VIII Reunión, Durango Durango”, que tuvo lugar en el año de 1947, que “…Los jesuitas establecieron en La Sauceda una importante Misión, que poco a poco fue poblándose, pero en el año de 1585 se trasladaron a un poblado habitado por indios, que se encuentra situado tras el cerro hoy llamado de la Cruz, el lugar se denominaba Canatlán, que en lengua Nahuatl significa “ Lugar de Patos”,..” es decir, quien al paso del tiempo fue Senador de la República por el Estado de Durango se refiere al sitio conocido como Canatlán Viejo, una cañada que entrelaza agua y tierra, el Río La Sauceda y sembradíos ubicados sobre su ribera.
Dicho ensaño escrito en el año de 1947, trae datos interesantes del Canatlán de aquella época, mencionando a don José María Patoni como el constructor de la ya desaparecida Escuela Centenario. También dejó plasmado en su obra que en el año de 1914, la Iglesia que existía fue reconstruida totalmente por el Sr. Pbro. Luis Batis. Al hacerse las excavaciones para levantar la torre, se encontró un pergamino que atestiguaba que la Iglesia que se estaba reconstruyendo tenía cien años de fundada.”

Hace referencia también a que durante la administración del Sr. Don Francisco González como presidente municipal, cambio totalmente el aspecto del Jardín Juárez, pues las bancas de madera fueron sustituidas por modernos asientos de cemento. El viejo kiosco de cantera fue demolido para levantar el actual (1947), cuando se principió a construir el nuevo palacio del ayuntamiento…”
Se refiere a la escuela primaria General Lázaro Cárdenas, construida en el año de 1939, como edificio más moderno que se alza frente al jardín municipal, anotando además que
El templo de Canatlán ha sido reparado nuevamente debido a los laudables esfuerzos de nuestro actual (1947) párroco Iltr. Señor Canónigo Don Justo B. Cázares…”


El Sol de Durango, en su edición del día 14 de septiembre de 1977 publica lo que tituló “Apuntes sobre la fundación de Canatlán”, proporcionados por don Luis Carbajal Aréchiga, que dice lo siguiente: “…Corría el año de 1160 cuando las tribus Quinames ó Quinmetín fundaron Canatlán, en la margen del Río La Sauceda, a espaldas del cerro de La Cruz. Estos aborígenes tenían vasto territorio, en donde en la actualidad se ha construido la escuela secundaria federal “Mariano Balleza”.
Más adelante, alrededor de 1580, un grupo de Franciscanos llegó hasta estas bondadosas tierras, empezando a colonizar ese lugar, que al paso del tiempo, por el año de 1616, llegaron a convertirse en la población de Canatlán.
Los Franciscanos, estudiosos de la naturaleza, decidieron llevar adelante ese proyecto y plantaron en La Sauceda algunas variedades de manzana (California, Blanca y Roja y membrillo, perón, pera, beramota, vides, nogales y otros.
La rica tierra y el empeño y dedicación puestos por estos colonizadores de Canatlán arrojó como resultado de este experimento, que cuatro de las especies plantadas tuvieran éxito.
Del resultado positivo obtenido con este experimento, los Franciscanos decidieron plantar la primera huerta en forma, en el año de 1815, en un paraje denominado “Santa Cruz de las Huertas”.








