SUPOSICIÓN.- Me encantaría decir que me encuentro, aquí y ahora, felizmente cautivo de la arquitectura y las calles coloniales de Casimiro castillo, Jalisco; pero no, empezaré diciendo que en realidad, únicamente divago a la sombra de mis recuerdos y de las amplias columnas de los portales ubicados frente a la plaza. Cuando veo columnas recuerdo Grecia. Dicen que contrariamente al espíritu de nuestro tiempo, en la Grecia antigua el espíritu que impregnaba la civilización era el asombro, de donde derivó el filosofar. Y la tabla de esmeralda de Hermes trismegisto dice que como es arriba es abajo; y yo me permito agregar – con algunos otros -, que en cada individuo se repite la historia de la humanidad, y que el hombre es, por su parte, un microcosmos. Sin ningún parecido con el exaltado asombro griego, me sobrevino un pensamiento ( de esas veces ): hay paisanos en mi pueblo con los que no me veo hace treinta años, ni sabemos nada mutuamente uno de otro: ¿ Que diferencia hay entre no verse desde hace treinta años e ignorar que el otro murió desde entonces ? De hecho no hay ninguna, se le recuerda y se le piensa como a cualquier vivo.
Para esos paisanos, lo que ahora escribo en conocido café La opera, entre sus macizas y sólidas mesas de madera, – y que se publicará en Recorriendo… – bien puediera ser un redacción hecha por mí hace treinta años, desde que no nos vemos ¿ Porque no ?; como si se tratara de una libreta con mis apuntes de esa época y que alguien hubiera encontrado ahora y los publicara.
Y con la consiguiente permisividad que eso ahora me daría; exactamente la justificación que necesito para escribir libremente, hoy, cualquier barbaridad al amparo de miradas indiscretas; y si alguien increpara mis escritos, podrían tranquilamente decirle ” ¿ Y Enrique como iba a saber que dentro de treinta años habría internet y se publicarían ? El no lo hubiera escrito, o seguramente lo hubiera borrado “: ¡ tenía valores.. principios ! ( A lo lejos oigo una risa luciferina ).
Me estoy dando cuenta de que este sería un buen recurso literario a aprovechar: el motivo del diario encontrado, y que ya ha sido usado por otros ” colegas escritores ” ( esta frase la pronuncio siempre levantando la ceja, en actitud de águila ). Este recurso, por cierto, lo utilizó algunas veces Umberto Eco, específicamente lo recuerdo en la novela El nombre de la rosa; solo que ahí no se trata de un diario, sino de un pergamino medieval que alguien encuentra.
Y hablando de recursos literarios, recuerdo que hay un cuento de Borges, excelente, donde utiliza el recurso de el Otro: en el cuento se narra que Borges, siendo un anciano ya, en Cambridge, está sentado en una banca frente a un rio; y al mismo tiempo, cincuenta años antes, se encuentra sentado un joven en ese misma banca, pero en Suiza. Por alguna razón, los rasgos de ese joven le recuerdan a alguien conocido; el muchacho resultó ser el mismo Borges cuando era joven; y empiezan una conversación, entre otras cosas sobre Dostoievski, no recuerdo más detalles, pero si tengo la certeza de que me pareció un magnífico cuento. Creo que lo releeré.
ACLARACIÓN. – Lo que ahora escribo en tono más íntimo y personal, no son consejos ni recomendaciones, nunca podrían serlo; son cosas que aprendí en el camino y que se convirtieron en parte de mí y tal vez de mi entorno; y que ahora, sin ningún tipo de recato ni escrúpulo, porque ya vengo de regreso, no me incomoda compartir. Son pensamientos y conviciones que aprendí por ahí, de vivos y muertos, y que han sido para mí, fortaleza y guía; algo que me ayudó a orientarme y a cruzar por el eterno devenir. Mi única pretensión al irlas soltando es llegar ligero de equipaje ( como dijera A. Machado y Argentino luna, si no me equivoco ) y después, adiós. Siempre estuve benditamente condenado a dar mis respuestas – como todos los demás -, sobre las cuestiones fundamentales: quien no lo hizo se perdió de algo importante. Respuestas que están generalmente muy lejos de donde se las imagina. Con excepción de los hombres representativos de la humanidad y algunos otros en todas las épocas, las respuestas no están en revelaciones espectaculares o epifanías: están en las cosas sencillas ( no ramplonas o vulgares ), en el habla de las gentes de campo, en algún libro escondido en una librería de viejo, en el inocente que espera que un día cambien las cosas, en el hombre de siete oficios: ahí están muchas veces las pequeñas grietas por las que se filtran las intuiciones y de donde nacen las respuestas. El lenguaje es la casa del ser ( Heidegger )
Sirva lo anterior para leer sin prejuicios ni adjudicar categorías de valor a la pluma del poeta.
Todo esto es solo una opinión personalísima, solo eso y nada más. No son recomendaciones, ni recetas, ni fórmulas. No son ” los 5 tips para … ” La ecuación existencial es única y personal en cada caso y la forman muchas variables. Y deberá ser resuelta de manera individual y honesta.
DE UN SÍMBOLO. – Cuando un ser querido se va, el sentimiento de que nos ha sido arrebatado algo es inevitable. Pero en el fondo no es así. La muerte no nos quita nada. La muerte define y consolida: un ser querido que ya se fue, es ya un amor para siempre. Nunca más se tendrán malos entendidos y ninguna posibilidad de enojos o discrepancias. Y siempre nos acompañará en el recuerdo, acudirá siempre que lo necesitemos; incluso para reír, a estas personas se les recuerda con más cariño. Cuando recordamos a alguien y sonreímos, ese alguien – seguro – fue una buena persona, un buen ser humano. Como mi querida madre. Y como algunos amigos que ya también se fueron.
Ellos cumplieron el recorrido que les fue asignado, hayan sido veinte, cincuenta o cien años. Cumplieron su destino y llegaron a la meta. Y nosotros por tradición y como una muestra de cariño, les llevamos una corona de flores. La corona es un medalla simbólica; la corona de flores al cuello o sobre la cabeza, desde la antigüedad ha tenido siempre un significado importante. Es un premio, un reconocimiento, como la medalla que se le entrega todavía al maratonista que llega a la meta. El círculo es un símbolo de los más antiguos y a través de la historia del espíritu ha tenido muchos significados. Representa la totalidad y la eternidad; la unión de los contrarios: es el Tao chino, las bodas alquímicas, el sol negro, el hierosgamos, las bodas del alma con Dios, la unión de consciente e inconsciente.
Para Platón la figura perfecta es la esfera: un círculo de tres dimensiones
Para Empédocles la naturaleza de Dios es ” un círculo cuyo centro está en todas partes y cuya circunferencia en ninguna “.
Stonehenge se construyó circular, como otros lugares sagrados en otras partes del mundo: Irlanda, Portugal, medio oriente. El zodiaco es circular.
REAL E IDEAL. – Los que ya no están, siempre siguen presentes. El cerebro percibe dos tipos de imágenes, las reales y las ideales ( las físicas y las mentales ). Y para el cerebro las dos existen. Quien hace la distinción entre lo real y lo ideal, es nuestro intelecto, nuestra consciencia. Que ha tenido un desarrollo – bueno, en algunos -, la del neandertal ya no es la nuestra.
Una persona real puede estar por años presente y no influir para nada en nosotros, como si no existiera. En cambio, el solo recuerdo de una persona puede influir y determinar nuestra vida personal y hasta la historia de la humanidad: Cristo es un buen ejemplo, él sigue influyendo y obrando en el mundo ¿ Es necesario tener su presencia física para obtener consuelo o guia ? ¿ Cristo ya no existe ? ¿ No es suficiente con su recuerdo ?
Existe quien obra ( decía don Miguel de Unamuno ), quien actúa e influye en nosotros, aunque no ” esté “: persona o cosa.
Sub-siste lo que está por debajo; per-siste lo que continúa ahí.
Ex-siste lo que está afuera, lo que se percibe afuera, incluyendo los recuerdos. Los pensamientos y los recuerdos existen, también son mundo: como las nubes o los pájaros o los automóviles. La consciencia los percibe como a cualquier otra cosa que está ” afuera “. Todo es consciencia ( realmente todo está en ella, solo como aclaración ).
EN EL TIEMPO JUSTO. – No tuve tiempo de desayunar en casa, por lo que vine al centro a buscar alguno de los pequeños restaurantes que desde temprano abren sus puertas al turismo. La casa de doña Mary me parece el lugar mas indicado. Se comen unos excelentes huevos a la mexicana y sirven un delicioso café de olla con piloncillo.
Recordé que hace dias, estando en guadalajara, estuve platicando con mi hija Lilia; tomando un café. Le comentaba lo práctico y útil que resulta el contar con internet en la modalidad de consulta; le decía yo de lo tardado que era para nosotros consultar en el diccionario fisico o en las enciclopedias, infaltables en casa en nuestros tiempos de estudiante. Son detalles que resultan comunes y hasta triviales para nuestra generación, pero que en el caso de la suya devienen insólitos muchas veces.
Nuestras amenas y divertidas charlas siempre han discurrido imperceptiblemente de un tema a otro; siempre, desde que mi hija Mony vivía aquí, ahora está en Francia, la güera. Me hacía Lilia la observación de que tal vez ella, por lo disímil con los temas que desarrolla en sus clases, nunca leerá a platón. Pensé en recurrir a algún lugar común y decirle algo como ” se puede leer como parte de un conocimiento integral “, o algo parecido. Sin embargo, su comentario me recordó algo que supe alguna vez y que siempre tuve presente: el hecho de que cualquier lectura que se aborde de manera consistente tiene, indefectiblemente, su momento justo, el que le corresponde y ningún otro: siempre. Cuando por alguna razón nos resulta necesaria o hasta indispensable. Si se fuerza una lectura, se convierte en lo más parecido a un suplicio, con su consecuente neurosis; y este asunto, después, solo se soluciona con ayuda profesional. Todo tiene su tiempo y su momento, la Naturaleza nos lo muestra: se siembra en una temporada especifica y se cosecha igualmente, cuando toca.
PREDISPOSICIÓN. – Publican en redes sociales fotos de políticos que, por fuerza, quieren salir en todas las fotos: pero, /que me importan a mí los que viven a costillas de la historia/ los que comen las migajas del pan grande de la gloria/ Que me importan los esclavos buscadores de prestigio/ sabe Dios que es imposible con el barro sacar brillo /. Jorge era un conocido para mí y un mentiroso reconocido por mí y por todos – y digo era -, porque no estoy enterado si continúa con vida, esperemos que así sea. Un snob que quería impresionar en aquellas serenas reuniones con la pretendida imposición por parte de sus padres, cuando era un niño, de que leyera el Quijote. ¡ Pero Jorge, le decía el Ing. Maldonado, cuando se han hecho ese tipo de lecturas se nota aunque no quieras ! Hay cosas que no se pueden ocultar, aunque se quiera. Además, que niño soportaría, aún a la fuerza, leer eso. Claro, hay casos excepcionales: a Borges por ejemplo, cuando era niño, su padre le mostró el libro del Quijote, pero no le dijo: ” esta es una de las grandes obras de la literatura ” ni nada por el estilo; se lo mostró y él por su propia iniciativa comenzó a leerlo cuando pudo. Es una predisposición como otra cualquiera, y se tiene o no se tiene. Aunque, por supuesto, como bien precisó Prieta al saber que él aprendió alemán por su cuenta: ” ¡ si, pero Borges era Borges ! “.
E. R.
09/2026








