Canatlán de las Manzanas: precisión necesaria.
Por Maestro Francisco Javier Reyes Solís.
En días recientes, a propósito de una publicación en Perspectiva, se abrió una discusión interesante sobre la vigencia del nombre “Canatlán de las Manzanas”.
Conviene hacer una precisión, no para corregir el fondo del planteamiento, sino para afinar el dato histórico.

El decreto número 353, publicado en el Periódico Oficial del Estado el 8 de octubre de 1959, estableció formalmente que la cabecera municipal llevaría el nombre de “Canatlán de las Manzanas”. Ese hecho está plenamente documentado y no admite duda.
Posteriormente, gracias al cronista municipal, Lic. Jaime Herrera Valenzuela, he tenido acceso a un documento que permite completar la secuencia.
Se trata del Decreto número 123, expedido por la LIV Legislatura del Congreso del Estado y publicado el 18 de noviembre de 1979, mediante el cual se eleva a la cabecera municipal a la categoría de ciudad. En el desarrollo del decreto —específicamente en sus considerandos— se hace referencia a la denominación previa, y en su apartado transitorio se establece la abrogación del decreto 353.
Este punto es importante porque la lectura del documento deja ver que la intención central no fue eliminar un nombre, sino reconocer una nueva condición urbana: la de Ciudad Canatlán. La derogación del decreto anterior aparece como una medida accesoria, no como el propósito principal de la disposición.
Dicho de otra manera: el nombre no fue combatido… fue desplazado.
Y aun así, no desapareció.
Porque hay algo que los decretos no alcanzan a regular del todo: el uso social de las palabras. Mientras en el ámbito jurídico se consolidaba la denominación de “Ciudad Canatlán”, en la vida cotidiana, en la feria, en la producción y en la memoria colectiva, el referente de la manzana siguió ocupando su lugar.
Por eso, más allá de la precisión documental —que hoy queda esclarecida—, el punto de fondo permanece (por lo menos entre algunas cohortes generacionales):
“Canatlán de las Manzanas” no es solo un nombre que fue.
Es un nombre que sigue siendo.
No por decreto.
Sino por identidad.
Aunque, oficialmente – luego de llamarse durante 20 años Canatlán de las Manzanas- desde el 18 de noviembre de 1979, se llama “Ciudad Canatlán”
