
Por: Erik Omar Carrasco Favela.
Nació el 6 de abril del año de 1934 en la comunidad de Metates, del municipio de Pueblo Nuevo, siendo hijo de Macedonio Carrasco y Josefa Navarrete y hermano de siete hombres y tres mujeres. Estudió la Educación Primaria en la Escuela “Artículo 123”, de El Salto, Pueblo Nuevo, Durango.
Años más tarde, con el fin de superarse, se trasladó a la Ciudad de Durango e ingresó al Instituto Juárez, actualmente la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), donde estudió la Licenciatura en Medicina. Fue un alumno distinguido por su afición a los deportes; gracias a su condición física, destacó en el atletismo y el basquetbol.
En 1954, comenzó a trabajar como maestro de Educación Física en la Escuela Primaria “Niños Héroes”. Más tarde recibe la invitación del Profr. Luis Gándara Soto para trabajar en el Departamento de Educación Física de la Secretaría de Educación del Estado de Durango, en donde tuvo la oportunidad de organizar desfiles, actos cívicos y torneos deportivos. Ese mismo año contrajo matrimonio con María Luisa Castro González.
En abril de 1959, continuó con su labor como docente temporal de Educación Física en la máxima casa de estudios del municipio de Canatlán, en la institución formadora de docentes, la Escuela Normal Rural “J. Guadalupe Aguilera”. Fue comisionado por el Departamento de Educación Física, temporalmente como Inspector de Educación Física.
En ese mismo año, el Director de la Escuela Normal, el Profr. Javier E. Borja Vargas lo designó Promotor de Educación Física y encargado de la Delegación Deportiva que fue a participar a San Diego, Tekax, Yucatán, en la Escuela Normal Rural “Gregorio Torres Quintero” en la VIII Jornada Nacional Internormales. Su destacada participación le hizo ganarse su basificación como maestro de tiempo completo en la Normal.
Trabajó más de 33 años como maestro de Educación Física y preparador de los equipos deportivos que representaban a esta institución desde el 1 de julio de 1959 al 1 de diciembre de 1992; siempre obtuvo los primeros lugares en los torneos municipales, estatales y nacionales. También durante su estancia como catedrático en la normal, fue Primer Secretario General de la Delegación Sindical de Profesores de Educación Física.
A partir de 1992, se desempeñó como Supervisor de Educación Física en Escuelas Primarias, paralelamente, asumió responsabilidades como entrenador de equipos deportivos, al mismo tiempo que se desempeñaba en actividades sindicales en las secciones 12 y 44 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Cuando cumplió 50 años de servicio, recibió un homenaje por parte de sus exalumnos de la Normal Rural “J. Guadalupe Aguilera” y de la Fraternidad Juárez de Durango. Murió el 17 de diciembre de 2004; tuvo cinco hijos: Jorge, Jaime, Óscar Adrián, Luis y Sandra. Sus exalumnos lo recuerdan por su ardua labor como entrenador de las disciplinas de atletismo y basquetbol y su reconocida frase “Mente sana en cuerpo sano”. El Auditorio de la Escuela Normal lleva su nombre como una manera de honrar su gran trabajo como maestro y entrenador de campeones.
