La Escuela Justo Sierra y su centenario, en el poblado San José de Gracia.

( Imagen tomada del citado libro y remasterizada con IA)
El año 1926 fue abundante en hechos que tienen que ver con el municipio de Canatlán, los cuales, cien años después, están siendo recordados.
En estos días, el centro de mayor atención es la entonces Escuela Central Agrícola, hoy Escuela Normal Rural J. Guadalupe Aguilera, que inició labores el día 10 de octubre del mencionado año
Con ella también recordar la construcción de la presa San Bartolo y el criadero de caballos del Ejército Mexicano, en El Sauz Bendito.
Todo esto, durante el mandato del Presidente de la República Plutarco Elías Calles, del Gobernador Enrique R. Nájera y del Presidente Municipal Francisco Vargas Arreola, que justo es, también debe mencionarse.
Algunos Kilómetros al noroeste, está el poblado San José de Gracia, donde vive el señor don Manuel Celis Lozano, amante de la historia de su patria chica, bellamente escrita en su libro Recuerdos, San José de Gracia 1780 -1990, teniendo como compilador al estimado Maestro Víctor de Santiago Jurado.

En esta obra, don Manuel, a quien tengo el gusto de conocer desde hace al menos 40 años y de haber recibido de sus manos un ejemplar del citado libro, se refiere a la Escuela Justo Sierra, que también está de manteles largos, al llegar a su primer centenario y que de acuerdo a información extraoficial, leída en redes sociales, tendrá su celebración el mes de noviembre próximo.

Enseguida, transcribo lo que don Manuel escribió al respecto…
“ Queridos lectores, he mencionado que nuestro pueblo ha sido primero en muchas cuestiones. Un logro fue el nombramiento y construcción de la primera escuela elemental rural que no estuviera en el pueblo de Canatlán, pues ahí ya se encontraba un centro escolar de la misma clase.

Para el año de 1926, se fundó un segundo tipo de escuela en el mismo lugar, misma que se le llamó y sigue siendo nuestra honrosa escuela primaria “Justo Sierra”. Allí se atendía sólo a primer, segundo y tercer grado. Sus primeros maestros fueron el Prof. Joaquín Robledo y su señora esposa, la Mtra. Felipa, Otra maestra que duró varios años fue la Sra. Angélica Gaona viuda de Casas.
La construcción y acondicionamiento del edificio escolar corrió al 100% a cargo de los vecinos del pueblo, para eso debieron darle una parcela ejidal de 8 hectáreas señor Erasmo Santos Herrera, quién era el propietario de una huerta en donde se asienta ahora este centro educativo. Al primer edificio escolar se le agregó luego una casa para el maestro, idea que surgió del entonces joven profesor Manuel M. Celis.

Ya que al trabajar en las poblaciones de la sierra, sabía la falta que hacía para albergar a los maestros, por lo anterior se construyeron tres habitaciones y una cocina-comedor, lo que significó más comodidad para los profesores y un beneficio para la comunidad, pues con ello se aseguraba la permanencia de los docentes”. Hasta aquí lo escrito.

En lo personal, he visitado en diversas ocasiones la institución educativa, cuyo edificio antiguo está en condiciones físicas inestables, la parte oriente que está frente a la plaza, de acuerdo a lo expresado en una de las ocasiones por personal del plantel.










