La economía mexicana en la cuesta de enero que nos está llegando hasta abril de 2026: entre la desaceleración y la persistencia inflacionaria
Todos los mexicanos hemos hablado de la cuesta de enero, pero estos primeros cuatro meses de 2026, la economía mexicana ha mostrado señales de desaceleración económica combinadas con una inflación aún persistente, configurando un escenario de crecimiento débil con presiones estructurales. No debemos e perder de vista los principales indicadores (inflación, actividad económica y política monetaria), identificando tendencias y riesgos para el resto del año. La política económica del gobierno federal al inicio de 2026 ha estado marcada por un entorno económico complejo para México, todos hemos sabido que esta caracterizado por una recuperación incompleta tras 2025 y presiones inflacionarias persistentes. A pesar de una estabilidad relativa en precios al cierre de 2025, los primeros meses del año evidencian tensiones en la dinámica económica interna. Solo basta ir al supermercado y ver la de lo como los precios van al alza día a día.
Este comportamiento de la inflación es uno de los elementos centrales del análisis económico en el primer cuatrimestre ya que, en enero de 2026, la inflación anual se ubicó en 3.79%, dentro del rango objetivo del Banco de México (3% ±1) pero la realidad es que hacía abril, la inflación repuntó a 4.53% anual, superando nuevamente el objetivo del banco central. Lo cual revela tres aspectos clave: Persistencia de la inflación subyacente: se mantiene por encima del 4%, reflejando presiones estructurales en servicios y mercancías. Lo que cada ciudadano común y corriente consume para su casa diariamente, a esta Volatilidad en alimentos: productos agrícolas registraron aumentos significativos, afectando el poder adquisitivo. Derivado de una política económica que provoca una Rigidez inflacionaria: la convergencia al 3% se ha postergado, lo que limita la política monetaria expansiva. Es decir, en términos acumulados, la inflación en lo que va del año muestra una tendencia moderadamente ascendente, lo que sugiere que la estabilidad de precios aún no está consolidada. Puesto en lenguaje callejero ¿que cuesta comprar un huevo?. Un huevo.
Pero si adicionalmente entendemos que la Actividad económica tiene un inicio débil, como lo podemos ver en los indicadores de actividad económica reflejan un desempeño limitado: solo basta ver al mes de febrero de 2026, la economía creció apenas 0.1% mensual, tras una caída previa, lo cual en términos anuales, se registró incluso una contracción de -0.3%, lo que evidencia debilidad estructural y si además el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) mostró caídas mensuales al inicio del año, sugiriendo una desaceleración tras el cierre relativamente positivo de 2025. Lo que nos dice que este comportamiento es el resultado de que existe una debilidad en el sector servicios, que va en caída en actividades primarias, afectando el dinamismo del consumo interno a tal grado que es el mas bajo registrado. Es decir, nuestra política económica simplemente no esta siendo efectiva, ni los milagrosos programas sociales han sido capaces de reactivarla, no estamos generando riqueza, y me refiero a esa que se siente el los bolsillos de las familias.
El gobierno federal tiene una Política monetaria y de tasas de interés que se aplica ante este escenario, el Banco de México el mero mero de los dineros ha adoptado una postura cautelosa hace unos días propuso una tasa de interés que se ha reducido gradualmente, situándose alrededor de 6.75% en abril de 2026. Lo que debería ser suficiente para motivar la inversión en el país, reactivas los sectores económicos. Sin embargo, la persistencia inflacionaria limita mayores recortes. Utilizando un libro clásico de economía podríamos decir que al Reducir tasas → estimular crecimiento y Mantener tasas altas → controlar inflación, pero para el gobierno federal, la prioridad sigue siendo la estabilidad de precios. La realidad es que este barril de pólvora inflacionario, esta a punto de hacer volar la política de la 4T al segundo piso de su transformación, si no logran contenerla.
Pero hablemos además del Crecimiento económico y perspectivas, las proyecciones para 2026 apuntan a un crecimiento limitado, el más optimista economista del país asegura que se
estima un crecimiento cercano a 1% anual. Y los más optimistas sugieren que no superará el 1.3%, manteniendo la tendencia de bajo crecimiento estructural. Los factores que explican esta situación: Alta informalidad laboral (más del 50%), Baja inversión productiva, la Dependencia del ciclo económico de Estados Unidos y por supuesto las Limitaciones estructurales en productividad. Todo lo anterior podrá ser un triunfo para el segundo piso de la 4T, si crece lo que está diciendo al 1%, porque en los últimos seis años el crecimiento fue un horripilante 0 (cero) si el Sr. López fue el cero crecimiento económico.
Dejare para su discusión de café en 2026 es ¿estancamiento o ajuste?, evaluando el desempeño del primer cuatrimestre sugiere que México enfrenta un escenario de Crecimiento débil (casi estancamiento) y una Inflación persistente (por encima del objetivo) nos da como resultado un entorno cercano a una “estanflación moderada”, aunque aún sin una crisis severa. Bueno escrito así en metáfora, es bella, pero la “estanflación moderada” se está convirtiendo en un suplicio cotidiano, es decir diario suben los precios y no existe salario que alcance, lo que nos lleva más que un fenómeno coyuntural, los datos apuntan a problemas estructurales: Baja productividad, Alta informalidad e Insuficiente inversión
2026 en un análisis de los primeros cuatro meses nos permite concluir que: La economía mexicana inició el año con debilidad en la actividad económica, donde la inflación sigue siendo el principal desafío macroeconómico y la política monetaria enfrenta restricciones para estimular el crecimiento. Pero las perspectivas de crecimiento para 2026 son limitadas y moderadas. Y el contexto, donde el principal reto para México no es solo estabilizar la economía en el corto plazo, sino resolver los problemas estructurales que limitan su crecimiento de largo plazo.
Todo esto es no solo un dicho de quien escribe sino del Banco de México, de BBVA, de Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2026). Por lo mas valioso e importante, de los ciudadanos de a pie, que ya nos dicen la patita…. Porque se queja de lo caro que esta todo en el mercado y no le alcanza ni para comer…. Bueno debemos mantener el buen humor.
