En esta ocasión me gustaría llamar al banquillo, sin gritos ni empujones, a un grupo de textos, escritores, poetas y pensadores; sin respetar ningún orden, ni alfabético, ni cronológico, ni de ningún tipo. De ninguna manera, tampoco, como una forma alegórica de extraerles el corazón en lo alto de la pirámide y de lanzar a los perros sus restos: por lo menos no en todos los casos. Todos han dado lo mejor de sí. Lo cual no significa necesariamente que sea lo mejor para nosotros, más bien todo lo contrario en muchos casos. Aún así, agradezcamos su esfuerzo. En el repugnante mundillo empresarial hay el consenso de ” no se premian esfuerzos, sino resultados “; este grosero decir no se puede aplicar a ninguna vida dedicada a actividades artísticas o humanísticas. A la obra de arte se la intuye o se la entrevé, y después, previo filtro por el intelecto se le da forma, se la crea: pintura, escultura , audiovisual y digital, danza, etc., y queda ahí, como contribución. ” No hay hechos, sólo interpretaciones “: para quienes un plátano pegado a la pared es una obra de arte , para otros será solo una broma de mal gusto. El signo, frase, párrafo, poema, aclaración, texto científico, leyes, novela, ensayo: siempre serán únicamente objeto de nuestra interpretación, no una explicación del objeto en sí. Superficial o profunda, culta o grosera, pero nuestra interpretación única e intransferible. Por esta razón juzgo prudente una actitud permisiva; creo que se puede estar de acuerdo o no, con la tolerancia y libertad de gustos y preferencias que el caso permite. Así que busquemos un lugar acogedor, lejos del mundanal tráfago; con la satisfacción del deber cumplido. ¿ Anda ya muy avanzado por la sesentena o más ? Relájese. Sin problemas con el prójimo o consigo mismo. Que las sensaciones e intuiciones que un texto pueda brindarle – me refiero a otros – le den la fuerza existencial y moral necesaria para la aproximación al inevitable final. Y si es aún un jovenzuelo extraviado, pseudo-normal y espinillento, quizá obtenga alguna pista a seguir a través de esa maraña laberíntica por la que todos tuvimos que transitar. Los textos y autores seleccionados pueden considerarse, en algunos casos, como reconocidos y homenajeados por méritos propios. El resto, simple y llanamente como víctimas de una venganza largo tiempo planeada , acariciada y meditada. La lista propuesta es la siguiente: – P. NERUDA: apropiado para nostálgicos del comunismo soviético, dogmáticos sin alma, y admiradores de Stalin. Excepción echa de quienes disfrutan sus poemas de amor: ” puedo escribir los versos mas tristes esta noche, escribir por ejemplo… ” . Buen poeta. Escribió su autobiografía ‘ Confieso que he vivido ‘; Woody Allen por su parte escribió la suya ‘ Confieso que no he vivido ‘. – M. V. LLOSA: fabricante de una cantidad inmisericorde de novelas y un siempre ansioso de reconocimiento. Buenas novelas, entretenidas, a secas. Premio Nobel, por cierto – G. G. MÁRQUEZ: el querido Gabo, gran amigo del Comandante. Apropiado para quienes se resisten a vivir sólo la realidad. Gran literatura. Cien años de soledad: obra cumbre del realismo mágico. Al morir su abuela, no escribió más , porque era quien le contaba todo: afirmación afectuosa de sus amigos. Premio Nobel. – J. ROSADO: verdaderos engendros comerciales. Analizarlo sería tan cruel como diseccionar un conejo vivo y sin anestesia. Y tan fácil como arrebatarle el helado a un niño o emprenderla a golpes contra Stephen Hawking – LIBRO DE LOS MUERTOS ( e0gipcios ): fórmulas y frases frías, escritas una tras otra, con muchas palabras que inician con mayúscula: Las Aguas Celestiales, El Señor de Los Dos Horizontes, El Toro de Amenti ( Libro actualmente sin ninguna sustancia. Al parecer con algún sentido hace milenios. Quizá con relación anunnaki, en un análisis de mente abierta) – LIBRO TIBETANO DE LOS MUERTOS: formulas y frases frías, escritas una tras otra; instrucciones para seguir en la senda que el difunto tiene que transitar mas allá de la muerte. Libro sin ninguna sustancia, si alguna vez la tuvo. Al parecer si. Apto para AA, drogadictos y seguidores de la new age. – F. PESSOA: el único acompañante digno en una isla desierta. El hombreliteratura. La constatación de que el hecho más pequeño se puede convertir en inteligente y rica literatura. Cuando vuele o navegue llévese El libro del desasosiego, por aquello de algún posible naufragio. – J. L. BORGES: leído incondicionalmente por un público selecto y conocedor. Leído por moda o propaganda por un público más amplio. Autor prolijo de ensayo, cuento y poesía. Sobrevalorado según algunos puristas del lenguaje: al diablo con todos ellos. Injustamente nunca recibió el Nobel. – F. NIETZSCHE: el gran maestro. Su lectura y estudio siguen siendo fuente inagotable de influencia e inspiración. Visionario de realidades. Destructor y creador a su modo. Sus conceptos del superhombre y del eterno retorno han determinado muchas vidas. – E. CIORAN: entrañable Maestro. Escritor de una prosa concisa y clara. La mayor parte de su obra la escribió en francés, sin ser esta su lengua natal. De igual o mejor dominio del lenguaje frente a escritores nativos. Rumano de nacimiento, afincado en París. Prosa ensayística de gran profundidad. El negador por excelencia. Secretario de sus sensaciones, según decía. – F. DOSTOIEVSKI: precursor del monólogo interior y la novela psicológica. Una revelación en su época. Su imagen palidece hoy ante la fama de sus muchos imitadores. Novelas amenas que inspiran nostalgia por el espíritu y la vida de la vieja Rusia. – J. VOLPI: ni fu ni fa. No tengo pruebas pero tampoco dudas – X. VELAZCO: ni fu ni fa. No tengo pruebas pero tampoco dudas. – M. BENEDETTI: tan simple como la gente que lo lee. – O. PAZ: gran poeta. Con el estigma de haber crecido a la sombra del poder y del oficialismo. Intelectual con fuerte influencia europea. El laberinto de la soledad, extenso ensayo, de lo más leído de su producción. Esposa guapa y buena escritora, la bella Elena, escritora también. Muy buen escritor. Premio Nobel 1990. – E. PONIATOWSKA: aparte de su libro La noche de Tlatelolco, nada que comentar. Siempre al amparo de los grandes, entre ellos J. J. Arreola y O. Paz. – H. HESSE: muy solicitado aún entre adolecentes y miembros de la primera juventud. Sus libros: Demian, Siddhartha, Narciso y Goldmundo, y Bajo la rueda, recomendables para ellos; El lobo estepario y El juego de abalorios: excelentes novelas. Sus relatos magníficos y muy disfrutables. Premio Nobel 1946. – A. V. PIÑA: promotor exaltado de la mística de Los Verdaderos Mexicanos. Porque la hay: no sólo es privilegio de La India, Egipto o Medio Oriente. Después de leer Regina se busca leer cualquiera de sus otros libros. Lectura disfrutable. – SER y TIEMPO: La obra más conocida – de oídas – de M. Heidegger. Rete Ud. a cualquiera a que lea al azar algunas páginas del dichoso libro y que trate de explicárselas. Si Ud. tiene propensión al juego y las apuestas, esa es la solución a sus problemas financieros. El libro se conserva en los libreros de las casas como curiosidad literario- filosófica. Como si se tuviera un libro en sánscrito: ahí está y ahí permanecerá, sobreviviendo a la radiación de un posible holocausto nuclear con la indiferencia de cualquier cucaracha. La inaccesibilidad de S. y T. se debe no solo a los conceptos de Heidegger, quien incluso tuvo que forzar el idioma alemán para la creación de nuevos vocablos, sino a la traducción del alemán a las diversas lenguas. Si Ud. habla y lee en perfecto alemán, y esa lectura es de su interés, y está seguro de ser lo suficientemente inteligente, adelante y felicidades. De no ser así, pero se interesa en conocer sus ideas de forma aproximada en un español accesible, favor de leer a J. Ortega y Gasset o a don Miguel de Unamuno. – J.O. y GASSET: filósofo, de prosa y conceptos profundos y claros. Ameno y disfrutable.Visionario, interesante y novedoso aún hoy. Su convicción es que la claridad es la cortesía del filósofo. Escribió en los periódicos españoles de la época. Hizo gran parte de sus estudios en Alemania. Exiliado durante la dictadura franquista. Algunos de sus libros: La rebelión de las masas,Meditaciones del Quijote, La deshumanización del arte, El hombre y la gente, España invertebrada. Su obra está publicada en IX tomos aprox. – F. HEGEL: arduo como el mismísimo camino al infierno. Su Fenomenología del espíritu es el equivalente a Ser y Tiempo de Heidegger. Schopenhauer lo detestaba por enredoso y complicado como a propósito. Y porque le ganaba los alumnos en la Universidad de Berlín. Mientras con Hegel el aula estaba llena estudiantes, Schopenhauer tenía como cuatro. Impartían su clase el mismo día y a la misma hora. De un sistema filosófico grandioso en opinión de Ortega: una opinión autorizada, sin duda.
– J. GAOS: español exiliado en México a consecuencia de la guerra civil española. Profesor universitario y formador de nuevos filósofos. Discípulo de Ortega y Gasset Escribió un libro titulado Introducción a El ser y el tiempo de Martin Heidegger. Su noble intención no tuvo eco favorable, porque aún así nadie entendió nada del infernal libro. Don José Gaos por su parte dejó escritos muy interesantes, incluida una especie de biografía intelectual, aunque poco difundidos. – J. Rulfo: con solo dos novelas y algunos cuentos es un celebrado y reconocido escritor mexicano, traducido a varios idiomas. Se ganó merecidamente el usado adjetivo ” rulfiano “. Pedro Páramo, su novela más reconocida; seguida de El gallo de oro y sus cuentos reunidos con el título El llano en llamas. El vocabulario usado es claro y accesible, de una aparente sencillez. Quienes van por los rumbos de Comala y esperan encontrar los paisajes rulfianos del Pedro Páramo, sufren tamaña decepción al encontrar que no tienen nada en común. Al contrario, es una región con una vegetación exhuberante y montañosa. El mismo J. Rulfo aclaró que los paisajes descritos en el libro surgieron de su imaginación. – C. Trejo: una mancha en esta hoja. Pero no puedo privarme del placer de odiarlo. Un sólo y único libro GAD : ” el cañitas ” o algo así. Apropiado para los que una vez repartidos y agotados todos los libros preguntan: ¿ Y yo en que leo ? A veces me ocurre que al dar por terminado un escrito, escucho cómo desde el infierno se levanta una irreal y multitudinaria ovación. Nada sustituye a la experiencia. Lea lo que le gusta y si nada le gusta, no lea. No pasa absolutamente nada. Leer es una forma de ser feliz, como cualquier otra. Este repaso solo es, como lo señalé al inicio: un homenaje o una venganza. Mony aseveró en alguna ocasión que yo soy un lector filántropo, porque siempre ando recomendado libros. Cuánta razón tiene mi hija. E. R. 08/2026






