El ejido Maimorita de hace casi medio siglo…
Memorias de un Inspector de Campo.
Creo que no hay mejor historia o relato que el vivido de manera directa y en ese sentido, haré un pequeño recuerdo del poblado / ejido Maimorita, que conocí y donde labore del año 1981 a 1988, del siglo y milenio pasado.

Maimorita es un poblado ubicado en la llamada sierra baja del municipio de Canatlán, un valle atravesado por el río Palomas, afluente del río Santiago, en una rinconada zona compartida con los poblados San Diego de Alcalá, antes El Maguey, Gomelia y Santa rosa de Escamilla y entre las dos últimas, los vestigios de Escamilla.

La distancia aproximada de Maimorita y San Diego de Alcalá es de aproximadamente 12 Kilómetros, si es que la memoria no me falla y de San Diego con ciudad Canatlán es de aproximadamente 70, 58 de ellos terracería y 12 más de carretera federal 23 Francisco Zarco.

El Presidente del Comisariado Ejidal, el primero que traté como tal, fue el siempre bien recordado Pedro Sánchez, hijo de Don Enrique; ambos excelentes personas, muy serias y de mucho respeto.
Recuerdo a Urbano Franco Sánchez, al igual que Pedro y don Enrique, persona muy formal, con su tiendita de abarrote en la esquina de la cuadra y con su pistola bajo el mostrador, de la cual tengo un mal recuerdo, compartido con mi ex compañero de Banrural, Eloy Gurrola García.
En aquel entonces, año de 1981, la superficie sembrada para maíz de humedad fueron 37 hectáreas, distribuidas entre 18 productores. Eras pequeñas superficies ubicadas en la ribera del río, cuando producción era casi casi segura y la siembra se realizaba sobre todo el mes de abril, un poco antes que la de temporal.
Los productores beneficiados con crédito de Maíz HCF fueron José Rodríguez Díaz, Ramón Payán Galindo, Ernesto Galindo Payán, Ricardo Sánchez Velázquez, Jaime Payán Andrade, Fernando Payán Andrade, Cristóbal Montiel Montiel, Juan Valenzuela Andrade, Manuel Payán Hinojoza, Isaías Payán Andrade, Arturo Franco Álvarez, Urbano Franco Sánchez, Salvador Soto Payán, Juan Payán Sánchez, Ignacio Payán Martínez, quien sería el siguiente comisariado ejidal, Ignacio Payán Macías, Anastasia Payán Hernández e Ismael Valenzuela Andrade.

El año 1981 fue muy especial, por el lado trágico, para este poblado y para toda la región cercana, que enemistó a familias y en el caso de quien escribe, tuvo la oportunidad de tratar a las partes y todos ellos, personas muy tratables.
Recuerdo con afecto a Máximo Payán Galindo y a un señor Sánchez, persona muy trabajadora, seria y servicial, creo que Ricardo. Ambos partieron el mismo día, poco tiempo después, en alguno de los años siguientes. Descansen en paz.

Máximo fue el joven que fue mi guía, para mi hermano Efrén, también de feliz memoria y para mí, para llegar a Marquezotes de Guadalupe, en noche lluviosa y de camino atascosa, una historia que habré de contar más adelante.
Seguiremos recordando…
Imágenes de aquí, allá y más para allá.




