Crecimiento económico de México en 2026. El rumbo de la economía al Segundo año de gobierno.

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D. en p. José Oscar Frías Ortega

Evaluar estos dos años de gobierno, se debe hacer desde el bolsillo, primeramente, los mexicanos debemos de preguntarnos cómo va la economía, quizás exista quien diga que esta es neoliberal, sin embargo, esta medición de la economía Mexicana es el parámetro que debe interesar a todos. Por tal motivo el crecimiento económico constituye uno de los principales indicadores para evaluar la capacidad de una economía para ampliar su producción, generar empleo, mejorar el ingreso y sostener las condiciones materiales del bienestar. Sin embargo, una lectura rigurosa del crecimiento exige distinguir entre expansión coyuntural y transformación estructural. Entonces México está en ¿crecimiento o recuperación?.

Los resultados permiten caracterizar 2026 como un año de recuperación, más que como el inicio confirmado de una nueva etapa de alto crecimiento. La evidencia del segundo trimestre es favorable y reduce la probabilidad de un escenario de estancamiento prolongado. Sin embargo, el nivel de crecimiento anual esperado sigue siendo modesto frente a las necesidades de una economía con una población numerosa, desigualdades regionales y una elevada demanda de empleos formales. Utilizando una perspectiva keynesiana, el repunte puede explicarse por la recuperación de la demanda agregada, el consumo y la actividad sectorial. Desde una perspectiva estructuralista, la pregunta fundamental es si el aumento de producción modifica la capacidad productiva futura. Es aquí donde la respuesta todavía es incierta. La inversión debe crecer suficientemente para ampliar la capacidad instalada; la productividad debe aumentar; y la integración internacional debe traducirse en mayor contenido tecnológico y valor agregado nacional.
Hablar de economía no debe dejar suelto el análisis desde la perspectiva de crecimiento impulsado por la oferta. México dispone de ventajas importantes para atraer inversión extranjera, pero la oferta efectiva está limitada por infraestructura, energía, agua, transporte, capital humano y seguridad. Y es cierto existe demanda potencial de inversión, pero la economía necesita ampliar su capacidad para recibirla. Y es aquí donde e nearshoring puede ser un acelerador, pero solo si se convierte en una estrategia de desarrollo de proveedores, innovación y formación de capacidades nacionales.
Y no es que la economía sea una rareza: México posee condiciones externas favorables para una expansión mayor, pero mantiene restricciones internas que impiden aprovecharlas plenamente. Es explicable comprender que un crecimiento de alrededor de 1–2 % puede coexistir con sectores dinámicos y con importantes oportunidades de inversión. Pero la política económica del gobierno debe comprender algunas condicionantes que deben estar implicadas en la política económica:
1. Es necesario proteger la inversión pública productiva. La consolidación fiscal debe evitar recortes desproporcionados en infraestructura, energía, transporte, agua, educación y digitalización.
2. Buscar una estrategia para acelerar la infraestructura energética. La disponibilidad, calidad y precio de la electricidad son condiciones básicas para convertir el nearshoring en inversión efectiva.
3. El fortalecimiento del desarrollo de proveedores nacionales. El objetivo debe ser aumentar el contenido nacional y tecnológico de las cadenas vinculadas con exportaciones.
4. Impulsar una real vinculación de la educación superior, formación técnica y necesidades productivas. La expansión industrial requiere capital humano especializado y aprendizaje tecnológico.
5. Plantear las estrategias para la formalización productiva. Las políticas deben combinar simplificación administrativa, financiamiento, digitalización, capacitación y acceso a mercados.
6. Preservar la credibilidad macroeconómica. La estabilidad fiscal, monetaria y financiera sigue siendo un activo fundamental para reducir primas de riesgo y favorecer inversión.
7. En los 30 años de tratados comerciales se debe diversificar mercados y capacidades exportadoras. Mantener la integración con Estados Unidos es estratégico, pero ampliar destinos y productos reduce vulnerabilidades.
8. Dejar las tentaciones de reservar toda la información pública como información de seguridad nacional y en su lugar mejorar la evaluación de políticas públicas. El crecimiento sostenible requiere información para identificar qué programas, inversiones e incentivos realmente elevan productividad.

Si bien lo que va de 2026 no debe ser leído como un año de fracaso económico, pero tampoco como una fase de auge. Debemos de reconocer que puede ser el año de recuperación moderada en el que México demuestra capacidad de resiliencia, pero también exhibe los límites de su modelo de crecimiento. La oportunidad está en convertir la estabilidad macroeconómica y la integración internacional en una plataforma para una nueva etapa de desarrollo productivo. Y no perder de vista algo que esta por suceder en estos días que es el envió del paquete económico 2027, donde se verá hacia dónde va la política económica de México, pero también sabremos si esto provocara efectos inmediatos en la economía. Y provocar el repunte o la caída de nueva cuenta y convertirse en el año 8 de no crecimiento.

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