A dónde van los combustibles en México en 2026.
Por Óscar Frías.
Es importante hacer un análisis de la dinámica de los precios de los combustibles en México en 2026 considerando un enfoque de economía política de la energía. Todos vamos a cargar combustible diariamente y vemos el cambio constante de los precios, ese cambio es el resultado de un modelo híbrido caracterizado por la interacción entre las fuerzas del mercado internacional y la intervención estatal mediante instrumentos fiscales. Así que partir de un marco teórico que integra la teoría de precios, la dependencia energética y el rol del Estado en mercados estratégicos, es de suma importancia entender que estos son la fuente de las implicaciones inflacionarias, fiscales y estructurales de la economía y del del modelo mexicano este análisis debe ir hacia encontrar el panorama y entender lo que será que a partir de este 04 de abril es la política de subsidios permitirán contener la inflación, pero que será un agente que ira profundizado la vulnerabilidad fiscal y la dependencia externa.
Todos extrañamos aquel sueño de combustibles baratos, y mas la promesas de aquel 2018, en el zócalo, al cambio que los ciudadanos votaron, cuando el nuevo Presidente hablaba de nuevas políticas económicas, sabedores que los combustibles fósiles constituyen un insumo estratégico para el funcionamiento de las economías modernas, y que entendíamos de su impacto en el transporte, la producción y la distribución de bienes. Pero para economías emergentes como México, el precio de las gasolinas adquiere un carácter político y social, al incidir directamente en el poder adquisitivo de los hogares. La cruda realidad de 2026 que hace que México enfrente un contexto internacional caracterizado por la volatilidad en los precios del petróleo, derivada de tensiones geopolíticas y restricciones en la oferta energética. hace que aquel sueño de combustibles de $10.00 pesos por litros se esfumo ante este escenario, aun cuando estamos de periodo vacacional el Estado ha implementado mecanismos de intervención para contener el impacto inflacionario derivado de los precios de los combustibles.
Así hoy, los precios se determinan por la interacción entre oferta y demanda y ahora en mercados energéticos, esta lógica se ve alterada por factores estructurales como la concentración de la producción, la geopolítica y la intervención estatal. Los precios del petróleo están altamente influenciados por shocks externos, lo que genera volatilidad e incertidumbre en economías dependientes. México está en una dependencia energética, esto nos indica que países con limitada capacidad de refinación tienden a depender de importaciones, lo que reduce su autonomía en la fijación de precios, pese a las políticas energéticas desde la expropiación petrolera para México no se ha hechos lo necesario para que el sector energético mexicano sea independiente de combustibles refinados.
De esta manera las políticas de esta semana en materia de combustibles es solo la intervención del Estado y sus subsidios que son los necesarios para actuar como mecanismos de estabilización de precios. Pero esto también puede distorsiones económicas y presiones fiscales si se mantienen de forma prolongada, así que, si la guerra con IRÁN se prolonga, las consecuencias serias fatales para la economía mexicana, y para todas en el mundo.
Para los ciudadanos comunes y para los Duranguenses es importante entender este comportamiento, ya que determinara como viviremos este 2026. Siendo un poco ambicioso deberíamos de analizar con mucha atención las siguientes variables: Precio internacional del petróleo, política fiscal (IEPS), comportamiento de precios al consumidor y las estrategias gubernamentales de control.
Para México la influencia del mercado internacional en los precios de los combustibles está fuertemente determinados por el mercado internacional del petróleo. Y para este 2026, el incremento en los precios del crudo ha generado presiones al alza en los combustibles. Aquí ningún país tiene el control así que estos incrementos pueden interpretarse como shocks externos que afectan economías importadoras. Así toma importancia la Política fiscal del gobierno mexicano que este utilizado estímulo fiscales para reducir el impacto del aumento de precios. El aumento del beneficio a los combustibles entrará en vigor del 4 al 10 de abril, como una medida de contención para evitar un impacto en la inflación y en el bolsillo de miles de familias mexicanas. Así el diésel es el combustible que recibirá el mayor apoyo gubernamental, con 81.20 por ciento; la semana pasada fue de 70.28 por ciento, de acuerdo con la publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Lo que quiere decir que en términos reales, el gobierno absorberá 5.97 pesos por litro, mientras que los automovilistas pagarán una cuota de 1.38 pesos del IEPS; mientras que las para las gasolinas, la SHCP también aplicara un incremento a los subsidios: Gasolina Magna: el apoyo sube de 23.12 por ciento a 31.34 por ciento, lo que representa 2.09 pesos por litro; la cuota a pagar queda en 4.60 pesos y Gasolina Premium: el estímulo fiscal será de 18.48 por ciento, alrededor de 1.04 pesos, por lo que los automovilistas pagarán 4.61 pesos por litro.
Lo que permite el control de precios ha contribuido a contener la inflación, lo cual es consistente con estudios que destacan el papel de los energéticos como insumos clave que se dice fácil, sin embargo, esta estrategia implica un costo fiscal significativo, lo que plantea riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas. Que, a pesar de las políticas implementadas, México continúa dependiendo de importaciones de combustibles, lo que limita su capacidad de respuesta ante cambios internacionales. Pero también refuerza la perspectiva de la dependencia energética, triste realidad de los Mexicanos, que a pesar de la política nacionalista de construir una Refinería que no refina la de DOS BOCAS en Tabasco y haber adquirido Deck parck en
Estados Unidos, esta ultima sigue siendo Gasolina de importación para los mexicanos, política fallida de nueva cuenta.
En esta carrera 2026 los precios de los combustibles y el anuncio de SHCP que informó un incremento en los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) ante la presión de los precios del petróleo a nivel internacional. El aumento del beneficio a los combustibles entrará en vigor del 4 al 10 de abril, son evidencia que los subsidios han sido efectivos para contener la inflación, pero están generado presiones fiscales y no han resuelto los problemas estructurales del sector energético. Lo que nos lleva a pensar, que antes de en reformas electorales, de justicia, estos 7 años debieron ser reformas de política energética sostenible dirigidas al Incremento de la capacidad de refinación, a la Reducción de la dependencia externa y a la transición hacia energías alternativas. Hoy sufrimos el efecto de la política de 95% lealtad y 5% capacidad de los funcionarios públicos, no es mas que la historia de una realidad actual, que nos lleva a entender, que no es culpa del pasado sino ineficiencia del presente.
