Y la calma llegó al fracc. Soledad Álvarez en Canatlán.
Una hora y media, aproximadamente, de intensa lluvia registrada entrada la noche del lunes, sirvió como sinodal a los trabajos de construcción del colector pluvial que se lleva a cabo en el fraccionamiento Soledad Álvarez, al parecer con los mismos resultados que los anteriores años: No fue suficiente para darle salida al agua.
A diferencia del año 2022, en esta ocasión no fue el desbordamiento de las aguas del arroyo Mimbres lo que ocasionó ante que todo el susto a los vecinos y enseguida la acumulación de las aguas en las calles, sobre todo en la Justo Sierra, Rafael Ramírez y Soledad Álvarez y en menor medida en la Luz María Castro y Fernando Carrillo, por mencionar algunas.

La noche de ayer, vecinos del conjunto habitacional, a través de su presidente Jesús Álvarez Obregón, hicieron llamados de auxilio a las autoridades municipales, para que acudieran a darles apoyo, lo que a decir del propio directivo, no se dio hasta dos horas después, cuando se tuvo la presencia de funcionarios municipales, como la Directora de Obras Públicas Érika Arreola Flores, el secretario del ayuntamiento Alvan Gamaliel Ontiveros Vizárraga y concejales como el síndico Juan Esteban Zamora Ramírez y el regidor Jair Villaseñor Meza.

Hubo reclamos, discusión, respuestas, en la esquina de las calles Soledad Álvarez y Justo Sierra; todo tipo de reclamos y también la presencia, de una u otra manera, de la presidenta municipal electa Dora González Tremillo, en momentos en que las sensibilidades electorales aún están presentes en sectores de la población.
Muchas dudas sobre la obra que se construye, reclamos que tienen que ver con aguas residuales de la colonia H. Ayuntamiento, que se encuentra colindando en la parte poniente; colocación de cintillas amarillas de protección en algunos puntos focalizados, donde están abiertas zanjas y alcantarillas en construcción.
Algunos vecinos más evitaron intervenir en los reclamos y se dispusieron a llenar costales con arena y en algún caso, a destapar alcantarillas, para darle salida al agua acumulada.
Con el hecho de anoche se repitió lo sucedió el año pasado, donde la sola agua de lluvia inundó este conjunto habitacional, que trabajos de gobierno van y trabajos de gobierno vienen, pero el colector no se da abasto, no es suficiente para descargar el agua de una lluvia intensa, un problema que no es de ahora, sino de administraciones anteriores, que pudiera datar de hace poco más de 20 años, cuando se dejó sin funcionar un colector pluvial, presuntamente por estar mal trazado.

A lo largo de los aproximadamente treinta y cinco años que podría tener este llamado fraccionamiento magisterial, que hace décadas fue municipalizado, se ha comprobado una y otra vez que uno de sus talones de Aquiles, que sin duda son o fueron varios a partir de su construcción, es que al estar más bajo su nivel que las colonias al poniente, reciben al agua que sigue la gravedad, sin que haya salida, ni para el norte, ni para el sur y el oriente, es decir, hasta en tanto no alcance la altura para desaguar hacia el bulevar, el agua ya estará a mas de 40 centímetros en las interior de las viviendas, ni más ni menos, sobre todo en la parte de las calles Justo Sierra, Soledad Álvarez y Enrique W. Sánchez.

En el tema político, habrá que recordar que el año 2016, cuando entró en funciones la alcaldesa Dora González Tremillo, se tuvo la presencia del entonces Gobernador José Rosas Aispuro Torres, quien acompañado de su comadre Dora, reunieron a los vecinos e hicieron compromisos, estando presente el ex alcalde y ex diputado Teodoro Ortiz Parra, mismos que nunca se cumplieron, por lo menos a vistas de muchos vecinos de la parte norte, entre ellos fue el colocar mampostería o reforzar el bordo sur del arroyo Mimbres.

Entonces dio instrucciones a funcionarios estatales y federales, ahí presentes, para realizar las acciones pertinentes, que al final nunca llegaron.








