Doña Guadalupe Varela y la celebración guadalupana en Atotonilco.

La familia Gándara Varela está de luto, con la partida de doña Guadalupe Varela, triste acontecimiento registrado a escasos tres días de la celebración religiosa guadalupana que cada día 12 de enero se lleva a cabo en el poblado Atotonilco, caso único de Día de la Virgen de Guadalupe en el primer mes del año.

Corría el año 2008, a finales, cuando el entonces alcalde sanjuanero Eduardo Gándara Varela me invitó a la celebración del onomástico de su señora Madre, Doña Lupe y también a la fiesta en honor a la Virgen Morena, a celebrarse en el citado poblado, ubicado aproximadamente a cinco Kilómetros al norte del entronque con ciudad San Juan del Río, cabecera municipal.
– Allá lo esperamos el 12 de enero, me dijo el popular “Valo”.
Perdón, Presidente, le respondí, el 12 de diciembre.

No, reiteró, el día 12 de enero, que es cuando nosotros celebramos a las Lupitas en el pueblo.
Me ofreció amplia explicación del porqué, desde hace muchos años, los habitantes de dicha comunidad decidieron atrasar un mes para esta fiesta popular, derivado de que en aquellos tiempos, el párroco de San Juan no se daba abasto para acudir a todas las comunidades el día 12 de diciembre.
Pero no solo era la celebración religiosa, sino también la celebración de las Lupitas del pueblo, que en su respectiva familia organizaban sus fiestas para las festejadas.

Me tocó estar en varias celebraciones, siendo la última el día 12 de enero del año 2014, una semana antes del fallecimiento trágico de Valo. Esa ocasión fue, sin imaginarlo, la despedida del amigo y también la última en acudir a festejar a doña Lupe, que ahora, al igual que su hijo Eduardo, descansa en paz.








