Las sesiones del ayuntamiento y la poca cultura de la asistencia ciudadana.

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Las sesiones del ayuntamiento y la poca cultura de la asistencia ciudadana.
En esta región del centro norte y noroeste del Estado de Durango, no existe la cultura de la presencia ciudadana en las sesiones del ayuntamiento, en las sesiones de cabildo, espacio donde se tratan asuntos de interés público que de manera directa o indirecta inciden en la vida diaria del ciudadano y en el progreso o estancamiento de los pueblos del municipio.

Al respecto, la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado de Durango es muy clara al respecto, anotando que los Ayuntamientos sesionarán en cabildo abierto cuando menos una vez cada dos meses para recibir directamente de las personas, propuestas, opiniones o proyectos relacionados con temas de interés general, buscando fomentar la participación de los habitantes de los municipios.
Además, en el artículo 38, se anota que las sesiones del Ayuntamiento serán públicas salvo en los siguientes casos: I. Cuando por la naturaleza de los asuntos a tratar, a juicio de la mayoría del Ayuntamiento, sea conveniente la presencia exclusiva de sus miembros. II. Cuando el público asistente no guarde el orden debido, por lo cual la sesión continuará en otro lugar, por acuerdo de la mayoría del Ayuntamiento.

En este sentido, mencionar que en Canatlán, desde hace al menos 30 años, el ayuntamiento mantiene las puertas abiertas a la ciudadanía y en el caso de aquellas personas, grupos o comités que quieran acudir a realizar alguna ponencia, petición o sugerencia, lo pueden hacer en las sesiones ordinarias, registrándose de manera previa en la secretaría del ayuntamiento.
En otros municipios no existe la costumbre, dándose, por ignorancia creo yo, la situación de que debe pedirse permiso al presidente municipal para poder ingresar y del estado de ánimo de éste, tener o no la oportunidad de ingresar, lo que se complica al ciudadano cuando su “autoridad” no conoce ni le interesa conocer de leyes. Que los hay o los hubo en fecha reciente, sin duda.

En otro tema a a propósito de cabildo, buen comentario se llevaron ediles de Nuevo Ideal, presentes en la ceremonia de graduación del Instituto Tecnológico de Durango unidad N.I,, cuya jefa es precisamente una regidora, Gladys Moreno Aguirre.
Acompañándola en esta celebración, no solo a ella, sino a toda la comunidad técnica y familias de los graduados, el síndico Omar Nevárez Velázquez (PRI) y los regidores Faviola Gracia Valenzuela ( morena), Letty Hernández Rivas ( Morena), Mely Villarreal (PRI), Luis Ramón Rodríguez (PRI), Martha Silvia Rivera ( MC) y Daniela Quiñones Soto PVEM).

Más allá del protocolo, se observó que hay buena relación y mejor comunicación entre ellos, algo que al parecer no se da con la alcaldesa Zaira Quiñones, a decir de algunas voces presentes, lo que sin duda, visto de afuera, no deja de extrañar de la primera edil, por el carácter abierto y cordial que se observa en su promoción, tanto en tiempos de campaña como ahora como jefa de gobierno.
En el ayuntamiento canatlense, causó extrañeza diversas actitudes que se dieron a consecuencia de una aprobación en cabildo, hecha por mayoría, algo que de ninguna manera debe extrañar y si en cambio, ayudar a las partes a mejorar la comunicación entre sí.
Los concejales están en su legítimo derecho de aprobar, rechazar o abstenerse en la toma de acuerdos, recordando aquel precepto de que en la democracia la mayoría manda.

En el cabildo canatlense pareciera que se quiso hacer costumbre aquello de sacar por unanimidad los acuerdos, algo que, recordando que la manera en que llegó cada uno de sus integrantes, fue por mayoría y no por unanimidad.

En el caso de la regidora Yareli Ortiz, recordar que su actitud analítica, centrada no es algo que haya tomado en la actual administración, sino que la aplicó también en la anterior, lo que la deja como representante popular que analiza y en base a ello, decida. Opinión muy particular de quien escribe.

En el cabildo anterior se opuso a que se cobrara la entrada a un evento organizado por el gobierno municipal en el ejido Ricardo Flores Magón, lo que le valió enfados, enojos y ley de hielo por parte de concejales y funcionarios.
Así que, lo menos que se puede esperar de un concejal o de un cabildo es que haya regla para obligar al mayoriteo, que en ocasiones se aplica, casi siempre, para apagar opiniones distintas. En fin, en la política no hay sorpresas, sino sorprendidos.
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