La persona de la imagen: ¿ Ignacio Parra, Jesús Arriaga ” Chucho el roto”.., o ninguno de los dos?

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¿ Ignacio Parra, Jesús Arriaga ” Chucho el roto”.., o ninguno de los dos?
La imagen que aparece en la portada del artículo aparece en dos espacios distintos pero con nombre diferente; en el libro Ignacio Parra, Bandido Legendario, de Gilberto Jiménez Carrillo y José Teodoro Ortiz Parra y en el sitio El México que se fue, donde se le menciona como Jesús Arriaga “ Chucho el roto”.
Al escribir sobre Ignacio Parra, Jorge Cabrera Vargas cita que Ignacio inició su vida de bandolero aproximadamente a los 20 años de edad, su familia fue muy amiga de Heraclio Bernal, al que le aprendió a realizar largas jornadas montado a caballo.
“Acompañado de su banda cometía un atraco en un lado y aparecía en otro a leguas de distancia, dificultando a las autoridades su captura.

La banda se componía de su hermano Matías, su primo Vicente, Refugio Alvarado, José Solís y Doroteo Arango; quien ingresó a la banda en 1896 cuando contaba con 18 años.

Parra y su banda cometieron sus fechorías por los rumbos de Guatimapé, Canatlán y San Juan del Río, pertenecientes al municipio de Santiago Papasquiaro, estado de Durango.
Francisco Villa trabajo como minero en Parral, Chihuahua hacia 1898. Aparece en la fila superior, el segundo de izquierda a derecha. Por esas fechas quizá usará el nombre de Doroteo Arango o algún otro.

Durante ocho años fueron el terror de la Sierra Madre, robando y asesinando comerciantes y arrieros.

Entre 1896 y 1897 Doroteo Arango tuvo muchos problemas con Refugio Alvarado; su carácter agresivo y sanguinario acabó con la paciencia de Doroteo hasta que terminó matándolo.

Doroteo dejó la banda en noviembre de 1898 cuando José Solís mató a un viejo que vendía pan.

Antes, en octubre del mismo año las autoridades de la región cansados de las fechorías de la banda, dieron órdenes al jefe de rurales Octaviano Meraz de capturar a Parra, vivo o muerto, Meraz tenía la fama de haber dado muerte a Heraclio Bernal en enero de 1888.

Ocho hombres lo acompañaron en esta misión, a lo largo de 23 días se hicieron pasar por arrieros, cabalgando de noche y descansando de día siguieron los pasos de Parra por los rumbos que frecuentaba, había rumores de que se escondía en la Sauceda, Meraz, dejó 4 hombres vigilando el cerro de la Calavera y con los otro cuatro se dirigió hacia Puerto de la Cruz, donde, por un golpe de suerte los avistaron; tomándolos por sorpresa les dispararon sin darles tregua, hiriendo de muerte a Parra.

Ignacio Parra murió por los disparos de los rurales, el 23 de noviembre de 1898, un tiro entró por su espalda, otro en glúteo, otro por el costado y uno más atravesó sus dos muslos. Matías, Vicente Parra y José Solís, lograron escapar ilesos debido a lo accidentado del terreno”, escribe el autor Jorge Cabrera Vargas.
Por su parte, Gilberto y Teodoro anotan en el libro, página 104, que Ignacio Parra Macías nació en la comunidad La Cañada, municipalidad de Canatlán, el día primero de enero de 1864, hijo de Romualdo Parra y Fernanda Macías, siendo bautizado por el sacerdote Pablo Policarpo Concha.
Los hermanos de Ignacio fueron Agustín, Cirilo, Francisco, Matías, Atanasio, José Natividad, Bernarda, Rosaura, Ramona y Manuela.
En la página 128 de la obra, se anota que el 24 de noviembre de 1898, el corresponsal de un periódico estatal informó a su director Ignacio Borrego, que el día anterior, aproximadamente a las cinco de la tarde, Octaviano Meraz alcanzó a Ignacio Parra cerca de Santa Isabel, el cual murió en la refriega.

“ Desde Canatlán, el mismo Octaviano Meraz remitió un telegrama al Gobernador del Estado, con fecha 25 de noviembre, comunicándole que el día 23, en el puerto del Alacrán, terrenos de ( La Hacienda) La Sauceda, encontró a los bandidos Ignacio, Matías y Vicente, todos Parra y luego de un tiroteo resultó muerto el primero de ellos”.
En lo que se refiere a Jesús Arriaga (Chiautempan, Tlaxcala, 1858 – Veracruz, 25 de marzo de 1894), Wikipedia lo presenta como un célebre bandido mexicano.
Según informes, se convirtió en astuto bandido y estafador al no encontrar otro camino para vengarse de un millonario que lo mandó a presidio. Se había escapado del penal de San Juan de Ulúa, una de las prisiones más temidas del Porfiriato, ubicada en el islote del mismo nombre, frente a la ciudad y puerto de Veracruz, en 1885.
La doctora e historiadora Sofía Valencia lo señala como nacido en Chiautempan hacia 1858, del linaje del presbítero y bachiller don Pedro de Arriaga, quien ciertamente fungió como cura párroco de esta ciudad entre 1836 y 1850. Esto lo llevó a radicar aquí por muchos años con su familia, habiéndose casado en esta ciudad una de sus hermanas que, según estas referencias, más tarde fue la madre de nuestro referido. Se ha agregado, además, que su nacimiento se dio en el barrio de la Cuenda, que se ubicó sobre la calle del Gallito, hoy conocida como José Manuel Saldaña Norte, o bien en casas contiguas a esta.[2]

Se asegura que su cautiverio se debió a la venganza de don Diego del Frizac, un millonario de origen francés, tío de una agraciada joven noble que se enamoró de Jesús, quien era en ese entonces un pobre y honrado carpintero. Matilde del Frizac y él procrearon una hermosa niña, a quien pusieron por nombre María de los Dolores (Lolita).[3]
Oficialmente murió el 25 de marzo de 1894, a los treinta y seis años de edad. El cuerpo fue recibido por Matilde de Frizac, Lupe, hermana de Jesús, y Lolita, su hija. El féretro fue custodiado por guardias contratados por Matilde y trasladado por ferrocarril a la Ciudad de México para que se le diera cristiana sepultura. Las tres mujeres, acompañadas por un marqués austriaco, de nombre desconocido y prometido de Matilde de Frizac, abordaron un vapor que las llevaría a Europa.[cita requerida]
En cuanto a los restos de Jesús Arriaga, cuentan que cuando abrieron el féretro en la capital este estaba lleno de piedras, así que no se pudo saber más de él.[cita requerida]
Sin embargo, en la Ciudad de México, en el Panteón del Tepeyac, en la Villa de Guadalupe, se encuentra la tumba de la que fuera su hija Lolita, cuyo nombre completo fue Dolores Arriaga del Frizac.[5] Hasta lo escrito en el sitio Wikipedia.
Por último, una fuente muy confiable de quien escribe este artículo mencionó que la persona que aparece en la fotografía es el señor Pedro Orona, abuelo de Timoteo Garcia Orona, papá del Maestro Ángel García Reyes, actual coordinador de gabinete del gobierno municipal de Canatlán.
Pedro Orona era nativo de La Cañada, municipio de Canatlán.
Esta fotografía la conservaba la Señora Josefina Ruiz, vecina de ciudad Canatlán, quien era su nieta, mencionó la persona consultada al respecto.

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