Los últimos 25 años.
En el abandono o desinterés municipal la entrada norte a ciudad Canatlán.
Canatlán, Dgo.- En el completo desinterés gubernamental municipal ha estado la entrada / salida norte de ciudad Canatlán durante al menos los últimos 25 años, a partir de que se amplió la avenida Ferrocarril, hoy avenida Constitución 450.
La carretera federal 23 Francisco Zarco, construida entre la década de los años 30 y 40´s del siglo pasado, atraviesa la cabecera municipal, en dirección oriente –poniente –norte, por las calles Independencia y Lerdo de Tejada.

En la década de los años 70´s y 80´s se abrió lo que se pretendió fuera un libramiento, pasa dar paso sobre todo a los llamados camiones troceros y camiones de carga, en el tramo del entonces crucero de la vía/ carretera, frente a donde hoy está el llamado monumento a la manzana, que permitiera que por ahí transitaran los camiones de alto tonelaje, en perjuicio de las viviendas que ahí se encontraban, por aquello de las polvaredas, como hasta la fecha lo recuerda el señor Genaro Valenzuela.

Mientras tanto y a partir de la década de los años 70´s, la calle Lerdo de Tejada Norte y su tramo norte de carretera empezaron a crecer, con la construcción de la preparatoria Quetzalcóatl y su campo de futbol, la construcción de la sede del Club de Leones, la construcción de la llamada tienda del magisterio, en un lugar que ya era frecuentado por los tiradores de pistola y rifle, por estar ahí ubicado el club de tiro, que años después cambio para el camino a la presa Caboraca.
Fue en la administración de gobierno municipal 1998 – 2001, encabezada por Gabino Rutiaga Fierro, cuando la llamada calle Ferrocarril, a los costados de la vía, fueron pavimentadas, luego de un fallido intento que en su parte poniente hizo el gobierno anterior, encabezado por Pedro Orona romero.
Luego de la desaparición del importante servicio del ferrocarril, a finales de la década de los años 90´s, llegó la vía verde, que suprimió a la vía de ferrocarril que ya comenzaba a estar en condiciones de abandono y no tenía uso alguno.
Con la vía verde y la modernización de la avenida Enrique W. Sánchez, antigua avenida La Sauceda, ambos lugares fueron atendidos de la mejor manera por los gobiernos municipales subsiguientes, hasta la fecha.

Sin embargo, pareció que los gobernantes, llámense alcaldes, síndicos, regidores y funcionarios, se olvidaron de darle “ su manita de gato” a la entrada norte de la ciudad, quizá en el entendido de que los automovilistas que transitan entre las regiones noroeste y centro del Estado prefieren hacerlo por la hoy pomposa avenida Constitución 450, nombre que el gobernador “ sugirió” al ayuntamiento encabezado por Manolo Ávila Galindo para con ello el mandatario dejar huella y darle vuelo a todo lo que oliera a la ciudad de Durango y su aniversario de fundación 450, nombre que en Canatlán parece no tiene razón de ser, más allá del quedar bien con el gobernante en turno.








