JESÚS VELÁZQUEZ RODRÍGUEZ
Por: Erik Omar Carrasco Favela.
Nació en la Hacienda San Isidro de la Punta, en el Victoria de Durango, en el Estado de Durango, a las 11:00 a.m. del 18 de abril de 1914. Fueron sus padres Don Cipriano Velázquez y Doña Agustina Rodríguez de Velázquez. Estudió la educación primaria elemental en la ciudad de Durango, Dgo. Donde destacó como un alumno brillante y con gran gusto musical; paralelamente, inició estudios de música.
Paralelamente, inició estudios de música. En 1922, se trasladó a la capital del Estado para comenzar sus estudios de música con Don Francisco Ramírez, Don Luis de la Rosa y Don Miguel Lazalde. Gracias a su vocación y aprovechamiento: en un mes concluyó las lecciones comprendidas en el Primer Método de Solfeo de don Hilarión Eslava.
Sus maestros lo recomendaron para que, al mismo tiempo que estudiaba, trabajara. Fue así como, el primero de marzo de 1925, formó parte de la orquesta que dirigía el Maestro Alberto M. Alvarado, también estuvo bajo la dirección del maestro Don Arturo Lugo. Desarrolló un gran dominio por el violín principal de todas las compañías de ópera, zarzuela y revista que visitaron durante siete años a partir de 1930. Contrajo matrimonio en 1932 con Consuelo Reyes, originaria de la reconocida población de Chalchihuites, Zacatecas. De esta unión nacieron seis hijos.
En 1937, tuvo la necesidad de trasladarse a la capital de la república para estudiar en el Conservatorio Nacional de Música, en la Ciudad de México, y con contrariedades obtiene un empleo que le sirvió para el sostenimiento de sus estudios. Deambulo varios días por las calles de México, insomne y hambriento. En el Conservatorio llegó a ser alumno distinguido por su alto aprovechamiento. Su estancia en esa ciudad le permitió acumular experiencia y establecer relaciones con personajes importantes del arte y de la política.
Formó parte de la orquesta del restaurante capitalino “Chapultepec”, en el Paseo de la Reforma, llegando a ser en 1944, director de la misma, puesto en el que permaneció tres años; también logró inscribirse en el Conservatorio Nacional de Música para estudiar violín con el maestro Ezequiel Sierra.
Durante el sexenio del Lic. Miguel Alemán Valdés, como Presidente de la República, fue su violinista particular. En 1945, regresó a su tierra natal con el deseo de compartir su experiencia musical. En 1948, regresó a la Ciudad de México y trabajó en “El Patio”, formando parte de la orquesta de Ray Montoya. Ahí duró siete años; mientras tanto, continuó estudiando en el Conservatorio. Trabajó en todas las estaciones de radio y algunos canales de televisión del Distrito Federal.
Como compositor fue prolífico, aportando música de calidad. Es autor de varias obras musicales, destacando “Sin decir adiós”, “Anochecer”, “Palabras de Amor”, los valses “Elia María”, “Hermelinda”, “Gabriela”, “Eterna Inspiración” y “Anochecer”; canciones como “Navidad” y “Madrecita”; el canon “Desolación” tema sobre Hiroshima y Nagasaki. Fue valioso difusor de la música popular durangueña, como son las polkas, chotises y cuadrillas.

En 1955, se trasladó a la ciudad de Durango, para hacerse cargo del puesto de violín concertino de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Juárez del Estado, y de las cátedras de Violín y Solfeo de la Escuela Superior de Música. En 1960, fundó un conjunto musical estudiantil.
En 1961, comienza sus labores como catedrático de la asignatura Cultural Musical en la Escuela Normal Rural “J. Guadalupe Aguilera”, demostró que además de músico era maestro por vocación, ya que con agrado y eficiencia practicó la docencia, siendo ampliamente apreciado por alumnos y compañeros de trabajo. En la misma organizó orfeones, estudiantinas y conjuntos musicales que obtuvieron notorios triunfos en concursos nacionales de las escuelas normales rurales. También, fue fundador de la rondalla. En los eventos culturales del magisterio obtuvo primeros lugares como violinista. La generación 1976-1980, la número 17 de Profesores de Educación Primaria de esta noble institución, llevó su nombre como homenaje a su gran trayectoria como maestro y músico.
Es autor del Himno a la Escuela Normal Rural “José Guadalupe Aguilera”. También laboró como docente en la Escuela Normal Superior de Durango y en la Escuela Secundaria General “Mariano Balleza”. En 1987, dejó de laborar como docente y, finalmente, falleció en la ciudad de Durango el 4 de febrero de 1989. En el 2013, se colocó un monumento ubicado en el edificio central de la Escuela Normal Rural “J. Guadalupe Aguilera”, con la finalidad de honrar su memoria.








