Por: Erik Omar Carrasco Favela.
Nació en la Ciudad de Durango en el año de 1859; sus padres fueron el señor Leonardo Centeno y la señora Melitona Vázquez. En 1865, comenzó sus estudios de Educación Primaria Elemental, en su ciudad natal, del extinto Plan de 4 años, y posteriormente ingresó al Instituto de Niñas a recibir Educación Superior (5º y 6º grado), y en el mismo, en 1871, comenzó la carrera de Maestra para Educación Primaria. Por su dedicación y gran inteligencia destacó como una alumna brillante.
Fue así que el día 20 de enero de 1875, inició sus labores como catedrática en el mismo Instituto de Niñas. En el mismo, permaneció 13 años impartiendo las clases de Gramática, Castellano, Bordados, Geografía, Historia universal y cronología, Dibujo y Pintura, Pedagogía, Lógica y Moral, Psicología, Sociología y algunas otras más.
También, contribuyó en la expedición de la Ley de Instrucción Secundaria y profesional de 1892, en colaboración con el Profesor Bruno Martínez Salinas, especialmente para los lineamientos para la organización de las bibliotecas del Instituto de Niñas y del Instituto Juárez respectivamente.

Fue reconocida como una gran pintora, llegó a dominar la pintura al óleo, técnica con la cual pinto muchos cuadros. En Durango se hizo la selección de los trabajos y piezas que debería México exhibir en la Exposición universal de París, Francia en el año de 1889 y algunas pinturas de la Profesora Elene Centeno fueron seleccionadas. Profesionalmente adquirió un vasto conocimiento en el área de la lingüística ya que dominó el idioma inglés y traducía con perfección el alemán y el francés.
El día 6 de noviembre de 1909 fue nombrada Directora del Instituto de Niñas, puesto que ocupó hasta 1914, posteriormente, fue elevada al puesto de Inspectora. Con el pasó de los años logró apropiarse de un gran acervo bibliográfico, mismo que donó el 21 de agosto de 1917 a la Escuela Normal del Estado de Durango, en agradecimiento por sus más de 42 años como docente.
El 12 de mayo de 1926, se jubiló, sin embargo, su pensión era demasiado raquítica lo cual la obligó a regresar nuevamente a sus labores como docente, ahora en escuelas particulares, demostrando su gran capacidad como pedagoga, finalmente, falleció el 18 de agosto de 1940, en la misma ciudad que la vio nacer, la escuela primaria No. 1 de la capital del Estado y preescolar de la misma, llevan su nombre, como homenaje a su distinguida trayectoria como educadora.








