Por: Erik Omar Carrasco Favela y Martín García Alvarado.

Hace muchos, pero muchos años, antes de que hubiera calles pavimentadas, parques y escuelas grandes, el lugar en el que hoy vivimos y conocemos como Nuevo Ideal, era solo un enorme campo lleno de tierra, viento y sueños por cumplir. A inicios de 1900, se construyó una estación de ferrocarril, a la cual llamaron “Estación Patos”; esto fue porque a los costados de la vía había unas pequeñas lagunas; en las mismas, se veía una gran cantidad de patos. Pronto aquel lugar se comenzó a poblar; para 1924, un grupo de menonitas llegó de Canadá para vivir ahí y dos años más tarde, en 1926, se empezó a poblar con más personas alrededor de la estación.
Las personas que llegaron ahí eran muy trabajadoras y valientes. Sembraban la tierra, cuidaban a sus familias y, por las noches, se reunían a platicar bajo el cielo lleno de estrellas.
—¿Se imagina que algún día este lugar sea un pueblo importante? —preguntó un niño mientras miraba la puesta de Sol.
—Claro que sí, pero para eso debemos creer y trabajar juntos. Respondió su abuelo sonriendo.
La maestra que enseñaba a soñar
Entre todas las personas del pueblo había alguien muy especial: una Maestra que llegó en 1944, a hacerse cargo de la primera escuela de la región; ella se llamaba María Pizarro Caravantes. La Maestra María Pizarro, como todos la conocían, no solo enseñaba a leer y escribir, también enseñaba a pensar, a opinar y a soñar.
Un día, mientras los niños estaban sentados en el salón, la maestra preguntó:
—Niños, ¿Qué creen que necesita un pueblo para crecer?
—¡Más casas! —gritó uno.
—¡Más tierras! —dijo otro.
—¡Una escuela bonita! —agregó una niña.
La maestra sonrió y dijo con voz suave:
—¡Muy bien! Todo eso es importante, pero lo más importante es que el pueblo tenga voz y tome sus propias decisiones.
Desde entonces, la maestra platicaba con todas las personas de aquel hermoso pueblo, escribía cartas y animaba a todos a imaginar un futuro diferente.
—Este pueblo llegará muy lejos, no olviden que se llama Nuevo Ideal porque nació para ser el mejor. Decía con gran emoción la Maestra.
El pueblo que empieza a crecer y a organizarse
Con el paso de los años, Nuevo Ideal fue creciendo. Llegaron más familias, se trazaron calles y en 1943, el pueblo logró grandes avances: tuvo su Registro Civil, su primer juez y una Junta de Gobierno.
—¡Ahora estamos mejor organizados! Decían los vecinos con orgullo.
Pero todavía faltaba algo muy importante.
—Dependemos de otros. Comentaban algunos de sus habitantes. No nos toman en cuenta para tomar decisiones y buscar el mejoramiento de nuestro municipio.
La Maestra María Pizarro nunca se rindió, pero con el tiempo tuvo que irse por motivos de salud. Antes de partir, reunió a varias personas y les dijo:
—Yo he sembrado la semilla… Ahora les toca a ustedes cuidarla. Y así fue.
Una nueva generación de idealistas
Pasaron los años y llegó la década de 1980. Nuevo Ideal ya era un pueblo muy grande; cada vez había más casas, más tiendas, los campos se encontraban llenos de parcelas y huertas y cada vez había más escuelas; estaba lleno de niños, jóvenes y familias muy pacíficas y trabajadoras. Las necesidades crecían y la gente empezó a decir:
—Ya es tiempo de que Nuevo Ideal sea un municipio.
Fue entonces cuando varios hombres y mujeres se reunieron a escondidas en una pequeña casa, sencilla; alrededor de una mesa.
—Tenemos que organizarnos —dijo el Dr. Héctor Hernández Alvarado, con voz firme. —Nuestro pueblo lo merece. Señaló el Sr. Paulino Ortiz.
—No lo vamos a conseguir solos nosotros, somos muy pocos. Agregó Fernando Botello Urbina.
—Necesitamos que todos participen.
—Cuenta con nosotros, este pueblo es nuestro hogar. Respondieron los hermanos Quezada Quiñones.
—Y lo vamos a cuidar y a defender —dijeron también los hermanos Carrasco Quiñones, apretando los puños con decisión.
—No olviden que lo más importante es la unión; si caminamos juntos, llegaremos lejos. Añadió Don Ángel Nevárez Carrasco.
Así nació el Comité Pro-Municipio. Se reunían muchas noches, escribían documentos, viajaban y hablaban con la gente del pueblo.
—¿De verdad crees que lo logremos? —preguntó alguien una vez.
—Sí, porque este ideal viene desde hace muchos años. Respondió el Doctor Héctor Hernández Alvarado.
El gran día
Después de mucho esfuerzo, por fin llegó una gran noticia que llenó de alegría a todo el pueblo.
—¡Lo logramos! Gritó un mensajero recorriendo las calles. ¡Nuevo Ideal por fin será municipio! El 1 de enero de 1989, Nuevo Ideal fue proclamado como un municipio libre y soberano.
—¡Este es el día que soñaron nuestros abuelos! Decía la gente con gran emoción.
—¿Y la maestra María Pizarro? Esto también es gracias a ella. Recordó una señora.
Ese día hubo abrazos, risas y lágrimas de felicidad. El gran sueño se había hecho realidad.
La elección de sus primeros gobernantes
Pero la historia no terminó ahí. Meses después, el pueblo tenía que tomar otra gran decisión: elegir a su primer Presidente Municipal.
—Ahora nos toca votar, eso significa decidir con responsabilidad. Explicaban los adultos a los niños.
Dos personas se presentaron para competir por tan importante cargo, el ser el primer Presidente del nuevo municipio. Y así fue, fueron los primeros en participar los señores: Francisco Cigarroa y Víctor Nevárez Robles.
—Ambos quieren lo mejor para el pueblo, pero solo uno será elegido. Opinaba la gente. El día de las votaciones, las personas formaron grandes filas, platicaban en voz baja y depositaban su voto con orgullo.
—Estoy muy nervioso. Confesó un señor.
—Yo también, pero es un nervio bonito. Respondió otro.
Al final, el pueblo decidió, y Víctor Nevárez Robles fue elegido como el primer Presidente Municipal Constitucional de Nuevo Ideal.
—Prometo trabajar por este pueblo. No les voy a fallar. Dijo con mucha emoción.
El 1 de septiembre de 1989, el primer ayuntamiento comenzó su labor.
El ideal que sigue vivo
Desde entonces, Nuevo Ideal ha seguido creciendo. Ha tenido alegrías, retos y muchos aprendizajes. Pero algo nunca ha cambiado: el espíritu de su gente. Hoy, cuando los niños juegan en la plaza y preguntan:
—¿Por qué se llama Nuevo Ideal? Los adultos sonríen y responden:
—Porque fue un pueblo que nació del esfuerzo, de la educación y de muchas personas que nunca dejaron de luchar por un mejor lugar en donde vivir.
Y así, entre historias, recuerdos y sueños, Nuevo Ideal sigue avanzando hacia el futuro, recordándonos que cuando un pueblo se une, los sueños e ideales se vuelven realidad.









