Corría el año de 1972 cuando los gobiernos de Estados Unidos de América y el de México firmaron un acuerdo de colaboración para combatir la erradicación del Gusano Barrenador del ganado en nuestro país y fue hasta el año 2001 cuando se logró la erradicación total de esta plaga en Estados Unidos, México y Centroamérica ocasionando pérdidas económicas por más de mil millones de dólares en aquel entonces.
El tema que a continuación tocaremos, es un tema que en verdad me apasiona, pero que actualmente está atravesando una de sus peores crisis en décadas como lo es la ganadería.
La falta de interés y el descuido a esta actividad tan noble de la que dependemos miles de familias en Durango y en México por parte de las autoridades de todos los niveles de gobierno, es la principal causa que la ganadería esté atravesando por ésta grave situación actualmente, en lo que corresponde al pequeño productor ganadero, siempre hizo su tarea por lo que es el menos culpable, pero el más afectado, siempre cumpliendo con los protocolos Zoosanitarios que las autoridades ganaderas a través de los años siempre han solicitado, cuando no una cosa la otra y pagando un sin número de impuestos según que para mantener el estatus sanitario ganadero, esfuerzos que hoy vemos que al final del camino no están sirviendo de nada mientras no se vean reflejados favorablemente en el bolsillo del pequeño ganadero, sino todo lo contrario.
Con el nuevo caso de gusano barrenador en Sabinas Hidalgo Nuevo León, el tema se complica aún más a un panorama nada halagador para la exportación ganadera, ya que la reapertura de la frontera para la exportación de ganado pinta para largo, serán meses o quizás años, esto ocasionará una baja en los precios del ganado en el consumo nacional que los que al final del día pagaremos los platos rotos seremos los pequeños productores y los beneficiados serán solo algunos grandes engordadores.
Una importante medida urgente es detener el trasiego de ganado centroamericano que la mayoría de las veces viene ilegal, sin aretar, sin ningún registro de trazabilidad para su ingreso a nuestro país y mucho menos con los cuidados Zoosanitarios requeridos.
No se ha dimensionado el gran problema y sus consecuencias que ésta plaga ocasionarán debido a su rápida propagación y las graves consecuencias sanitarias que causa en el ganado. El también llamado “coquerel” es una larva que se alimenta de carne viva en los animales de sangre caliente e incluso en algunos casos, seres humanos, la infestación se produce cuando la mosca hembra deposita sus huevecillos en heridas superficiales ocasionando que la herida se agrande progresivamente hasta llegar en muchas ocasiones hasta causar la muerte si no se atiende a tiempo.
El ámbito ganadero en nuestro país vive un momento de incertidumbre y angustia, al no ver clara una solución real y rápida por parte de las autoridades, mientras tanto el pequeño producto ganadero a seguir luchando día con día para llevar el sustento a su familia que ante cualquier adversidad lo hace y lo seguirá haciendo.
Por esta ocasión me despido, no sin antes citar una frase que dijo apenas hace unos cuantos días el reconocido ganadero Méxicoamericano Juan Manuel Fleischer Terrazas: “El gusano barrenador llegará a Estados Unidos tarde que temprano por aire, mar o tierra y no será a causa del ganado exportado por las fronteras entre México y Estados Unidos”.
Si algo me ha enseñado la vida es tener gratitud y agradecimiento con aquellas personas con las que coincides en la vida y te motivan e impulsan a realizar cosas nuevas, es el caso de mi estimado amigo Marco Antonio Rodríguez Ruíz “Tony”, que le estaré siempre agradecido por la invitación a colaborar con mi humilde opinión en su ya prestigiado medio de comunicación y plataforma digital como lo es “Recorriendo”, infinitas gracias “Tony”.
Oscar García García es Licenciado en Administración y con amplia experiencia en el quehacer ganadero.








