Francisco Gogojito, héroe tepehuano de Canatlán.
En la inmensidad del tiempo, la figura de Francisco Gogojito empieza a ser reconocida como parte de aquella sublevación o movimiento tepehuano por quitarse el yugo de los españoles invasores, en el siglo XVII, acción que culminó en la entonces Nueva Vizcaya el 18 de noviembre de 1616, cuando el enfrentamiento registrado el día 18 de noviembre del citado año.
El gobierno municipal de Canatlán, encabezado por su alcaldesa Dora Elena González Tremillo, recordará aquella gesta del pueblo originario, el O’dam, que historiadores estatales, nacionales y extranjeros escriben como una acción que en su momento representó duro golpe económico a los españoles, provocando cambios y formas tanto en la estructura de poblados como ubicación de los alzados.
En sus apuntes para la historia de la Nueva Vizcaya, el historiador Atanasio G. Saravia menciona a Francisco Gogojito.
“…En la colección de documentos del Padre Figueroa se encuentra la relación que hizo el padre Alonso de Valencia, al acompañar a don Gaspar de Alvear en una gran expedición de pacificación que tenía como uno de sus objetivos principales la persecución de uno de los caciques de los indios, llamado Francisco Gogojito, relación que por encontrarse muy pormenorizada, da una clara idea de cómo había qué proceder por las fuerzas militares, que en compañía de los religiosos, emprendían esa ardua labor”.
Anota que dicho viaje tuvo lugar a principios de 1618 o sea, cuando se llevaba ya un año de campaña para la pacificación de los Tepehuanes.
“…Un viaje de pacificación que q1ue minuciosamente describe el padre Alonso de Valencia en carta que a su superior escribió desde los llanos de Guatimapé el 3 de mayo de 1618..
A este padre jesuita debemos, pues, los datos que sobre ese viaje vamos a proporcionar ya que ha quedado a nuestro alcance por haber incluido este relato el padre Figueroa en su preciosa colección de documentos, que muchas ocasiones hemos tenido oportunidad de mencionar…”., destacó el gran historiador durangueño.
El Diccionario Geográfico, Histórico y Biográfico del Estado de Durango, del Ingeniero Pastor Rouaix, menciona a Francisco Gogoxita y lo describe como un “..Caudillo tepehuán, que al frente de un gran número de indígenas procedente del valle del Guadiana donde eran duramente batidos después de la gran sublevación de 1616, entro en Acaponeta el 25 de abril de 1617 asqueando y quemando las casas, la iglesia y convento..
Los habitantes de Acaponeta se guarnecieron en un pequeño fuerte y unidos a unos cuantos soldados mataron a varios rebeldes y pudieron derrotarlos atacándolos por sorpresa y muriendo ahí Gogoxita, anotó.
La muerte de Gogojito.
Ej jefe principal asistido de sus cuatro capitanes era nada menos que el famoso Francisco Gogojito, de los jefes más temibles de los Tepehuanes sublevados y si entonces marchaba descuidado no por ello dejaba de estar ojo avizor y advirtiendo la huella de un indio lagunero que había cruzado de parte a parte el camino que el traía desde luego mandó retroceder su gente y volvió riendas para hacer lo mismo, pero entonces entraron en acción los soldados de la avanzada que en su subida había rebasado ya Gogojito y un don Francisco de Amaya, indio capitán de La Laguna, lo alcanzó con certera flecha que entrándole por la garganta fue a salir por el costado derecho.
Gogojito arrojose de la mula para alcanzar a pie el alto de una loma, pero en esos momentos lo alcanzó la flecha de otro indio lagunero llamado también Francisco, causándole otra herida de consideración; pero el cacique indio, con todo y ello conseguía llegar a lo alto de la loma, cuando un indio Xixime de nombre también Francisco , alcanzando a flanquearlo lo atravesó con otra flecha, al tiempo que llegaban los soldados españoles que con la misma lanza de Gogojito le dieron muerte, mientras que en el alcance caían otros cuatro indios, entre ellos Agustinillo, hijo de un soldado llamado Juan y natural de La Sauceda, indio que se había distinguido por sus dotes guerreras.
Los demás indios huyeron fácilmente por haber podido ganar un arroyo profundo que los protegió por completo de la persecución de los españoles.
Recogidos los caballos y mulas que se ganaron en la acción y llevando las cabezas de los indios muertos, subieron la cuesta los soldados de la avanzada a dar cuenta de su buen suceso y a entregar el botín en el campo y entonces el padre Alonso, según dice, conmovido por aquel éxito tan rápido en uno de los puntos Principales que perseguía la expedición, tomó en la mano la cabeza de Gogojito y de rodillas, con todo el campo, dijo el Tedeum laudamus
El gobernador inmediatamente escogió treinta españoles y cien indios y dejando atrás a los demás en el real tomó a toda prisa el camino para Guarizamey con intento de dar albazo a los Tepehuanes que habían quedado tanto en la ranchería de Gogojito como en las inmediatas.
…Conforme se iba entrando la gente del gobernador con él a la cabeza por aquellas rancherías, iban todos admirando la manera como Gogojito había dispuesto sus cosas para defenderse en aquella barranca casi impenetrable.
En su honor, un pueblo de Canatlán y anteriormente una hacienda, llevaron el apellido del líder Tepehuano, Gogojito, actualmente se llama Dolores Hidalgo y se ubica en la parte noreste del municipio canatlense, dos kilómetros al oriente del poblado Donato Guerra.








